
- Producción: Daniela Fontaine, Frida Chiu y Maytik Avirama
- Diseño sonoro: Maytik Avirama y Carlos Castañeda
- Producción musical: Carlos Castañeda con Juan Pablo Arias en la batería.
- Portada: Daniela Fontaine y Sebastián Giraldo
- Producción en campo: Luz Estrello
- Asesoría vocal: Gabriela Guraieb
- Investigación y Substack: Frida Chiu
- Comunicación y redes sociales: Santiago Atehortúa
Todo lo que desechamos también puede ser semilla.
Este es el sexto episodio de la tercera temporada de Radio Savia.
En la Ciudad de México, nos encontramos con la colectiva Poposteando Ando, quienes, a través de baños secos composteros y prácticas cotidianas, nos invitan a transformar la relación con el cuerpo, el agua y la tierra.
Este episodio nos propone cuestionar el asco, politizar el drenaje y que aquello que desechamos puede volver a la vida. Aquí, la caca deja de ser basura para convertirse en suelo fértil, en proceso, en posibilidad de ser bosque.
Esta es una invitación a mirar hacia adentro —a nuestras aguas internas, a nuestros ciclos— y a reconocer que el cuerpo también es territorio en movimiento, capaz de regenerar vida incluso en medio del concreto.
Hacer bosque no es una metáfora: es una práctica cotidiana que exige paciencia, responsabilidad y otra forma de relacionarnos con lo que somos.
Les invitamos a escuchar con audífonos para sumergirse en la experiencia.
Transcripción
Astros: No puedo decir que amo la vida si estoy cagando en el agua, ¿no? Que nos dé asco nuestra caca es que no nos soportamos como somos, porque es parte normal, pues cagar nos hermana. Lo que un bosque se tarda cien años en hacer un centímetro de suelo fértil, nosotras lo estamos logrando crear en un año, por ejemplo. Hay que ver nuestra caca, nuestros residuos, como un bien que nos está enseñando a relacionarnos de otra forma con nuestro interior.
Cortina
Daniela: ¿Recuerdan cómo fue la primera vez que supieron que su cuerpo es hogar de millones de seres y procesos microscópicos? ¿O la vez que se conmovieron al reconocer la inteligencia de algún ciclo que ocurre en nuestros cuerpos? ¿Alguna vez presintieron los recorridos internos de su alimento?
Maytik: En este episodio reconocemos a nuestro cuerpo como un territorio en movimiento que forma parte y es capaz de colaborar con la tierra. Honramos nuestras aguas internas: sudor, lágrimas, saliva, orinas, lagañas, sangre, mucosidades y excretas, porque recordamos en nuestros cuerpos la sabiduría del bosque con sus microsistemas y macro sistemas que sostienen la red de la vida.
Daniela: Acompañamos a Astros de la colectiva Poposteando Ando para conocer su invitación al uso extendido de baños secos en la ciudad y la creación y cuidado de poposta; y conocimos; como esta es una apuesta amplia y una forma de resistir y nutrir el amor a los territorios desde contextos urbanos. Les dejamos con Astros.
Astros: Yo soy Astros. Formo parte de Poposteando Ando. Me siento muy bendecida y muy dichosa de traer la palabra colectiva. Eugenia, Bárbara, Zasil, y yo conformamos la colectiva Poposteando Ando, que nos dedicamos desde particularmente las urbes, la urbanización, a impulsar procesos de sensibilización socioambiental a través de los baños secos composteros. Buscamos que a través de nuestra accionar cada vez más personas vean que es posible y que es viable, de una forma sencilla y autogestiva, el hacernos cargo de nuestras excretas, en este caso la popó, la orina, el cabello, o sea todos los residuos que generemos hacernos cargo para hacerlos tierra fértil.
Megáfono: Las colonias más privilegiadas de la ciudad de México van a ser las últimas en quedarse sin agua, mientras tanto acá estamos un montón de personas que somos de las periferias trabajá´ndole a los gringos, a los empresarios que no les importa nuestra vida, que simplemente quieren venir a nuestro país y estar bien a gusto como si nada.
Astros: Ha sido muy interesante también llevar la voz popostera a las diversas geografías en las que estamos, porque nos damos cuenta que no es ajeno, ¿no? O sea que aunque lo estemos impulsando en las urbes, esto se puede replicar en cualquier geografía, de cualquier forma respecto a lo que tengamos posible para generar una poposta y tener nuestro baño seco. Entonces, en todas estas geografías, hemos visto que suceden procesos muy, muy similares y ha sido como la confirmación de que, como colectiva, seguimos avanzando y seguimos haciendo lo que nos es posible, desde donde estamos cada una accionando ahorita. No puedo decir que amo a la vida si estoy cagando en el agua, ¿no? Es algo que nosotras resonamos muchísimo. Entonces, al momento de saber que el baño seco, y hacer un baño seco en un contexto urbano, nos dimos cuenta que era una forma que podíamos sostener, pues esa voluntad, ese amor y ese cariño profundo por la vida y que también al politizarlo, al decir el drenaje, pues es un megaproyecto de muerte. Le bajo a mi palanquita, pero eso no va a desaparecer, no es una varita mágica. Entonces, al darnos cuenta de las consecuencias en la salud en los territorios que tiene el proceso de drenaje en la Ciudad de México, nos dábamos cuenta que la gente de Tula, Hidalgo, o en el Valle del Mezquital, pues se inundan de las aguas negras de la ciudad de México. Entonces, al saber ese contexto político, pues nosotras nos decidimos no ser parte de ese problema, ¿no? No ser parte de ese problema y buscar crear tierra fértil que eso es para nosotras es así como impresionante saber que podemos crear tierra fértil, lo que en un bosque se tarda cien años en hacer un centímetro de suelo fértil, nosotras lo estamos logrando crear en un año, por ejemplo. Entonces es sorprendente, pero al final, eso fue lo que nos unió: la amistad, la confianza y sobre todo, pues la amora profunda que le tenemos a la vida y saber que, pues, podemos otorgar el servicio y la voluntad a ese cuidado también.
Nosotras comenzamos a hacer una serie de… le llamamos eco intervenciones callejeras, que básicamente es ir a poner un baño seco afuera de Bellas Artes, afuera del Zócalo, afuera de la Comisión de Aguas, eh, de Coca-cola. Y ha sido como llevar el baño seco itinerante y estar pues comunicando a las personas como: oigan, existe el baño seco, existe esto, se puede hacer tierra fértil de las excretas.
Megáfono: Les invitamos a recordar que el ser humano no es el único animal que habita en el planeta, lo compartimos con más seres vivos.
Astros: Y en ese, en ese mapeo, en ese también jugueteo, propuesta, provocación; nos hemos dado cuenta que las personas que más fácil aceptan el baño seco son las personas que menos agua tienen. Son las personas que dicen: es que a mí solamente me cae una vez por semana y me doy cuenta que mucha se me va al baño, entonces, a mí me gustaría conocer cómo es esa ecotecnia. Y donde más, así, tope nos hemos dado es que, pues sí, creemos que las personas, o las colonias que mayor agua tienen todo el tiempo, no lo ven como una necesidad. ¿Por qué? Porque siguen teniendo agua. Como dice nuestra compañera Eugenia: no esperes a no tener agua para poder usar esta ecotecnia. Y también pensando, y tal vez ahorita ya se olvidó, se difuminó un poco, pues acerca del día cero, ¿no? Del día cero, pues que es el día que ya no nos vamos a quedar como sin agua en la Ciudad de México, y empezó a verse como una situación apocalíptica, pero realmente es como de, es que este día cero ya lo viven un montón de colonias, ya lo viven un montón en lo que llaman periferias, ¿no? Incluso aquí en la propia casa, pues solo nos echan agua ciertas horas, ¿no? Pero como tenemos un tinaco, pareciera que tapamos el problema.
Daniela: La Ciudad de México es de las pocas megaciudades que supera los veinte millones de habitantes, y tiene casi cien veces más población por superficie que el promedio del país. Los tiempos de traslado de la gente para ir a sus trabajos pueden rondar de cuatro a ocho horas al día en el transporte público, y suelen ser quienes viven en las periferias, quienes experimentan esta relación tan desproporcionada con el tiempo. A todo esto se suman los procesos de gentrificación y despojo del derecho a la vivienda, en los que muchas veces un muro, una avenida o un río se convierten en fronteras que evidencian la desigualdad.
Maytik: El río de los Remedios es de los pocos sobrevivientes de los más de cuarenta y cinco ríos que nutrían el valle de México en una extensa red de agua que poco a poco ha sido drenada y desplazada de su territorio. Los cuerpos de agua nos reflejan los dolores de las violencias en nuestro cuerpo colectivo.
Astros: Es muy fuerte también, de alguna forma, habitar el día a día en el territorio, en el que el ambiente y el aire huele a eso, huele a un río triste, a un río olvidado, a un río desvalorizado. Y este río que antiguamente era de los Remedios, pues actualmente está cargado de aguas industriales y de aguas residuales. Y bueno, aún dentro de un poco de este caos en la división geopolítica que hace el Río de los Remedios entre la Ciudad de México y el Estado, pues también hay muchas formas de vida que siguen resistiendo. Y es algo que a mí me conecta con la ciclicidad también de este espacio y de este territorio.
Daniela: ¿Cuáles son los deseos de las aguas? Si el río nos hablara, ¿qué nos diría?
Astros: Yo creo que nos diría que necesita descanso, que necesita un respiro, una pausa, que no puede seguir sosteniendo las lógicas de esta ciudad y que necesita resurgir para que también la vida que habitaba anteriormente, pues siga, eh, de alguna forma viviendo dignamente. Sueño en algún momento que ese río vuelva a ser el río que era antes. Es complejo, pero también no lo veo completamente imposible, ¿no? Me siento también muy agradecida de haber crecido pues, en esta geografía, que cada vez he aprendido también a querer, porque siempre crecí también con la idea de que el centro era lo mejor, ¿no? Y actualmente, pues, me gusta un montón estar aquí y agradezco, pues, que la abuela nos haya dejado también este espacio.
Daniela: Entubar a los ríos ha sido una forma de control, que nos quita la posibilidad de relacionarnos con ellos.
Maytik: En las ciudades el drenaje es el modelo dominante para desechar nuestras excretas. Un sistema que depende de grandes cantidades de agua potable para funcionar. Su uso está relacionado a la aparición de los fertilizantes químicos, que desplazaron a varios sistemas de recolección de nuestras heces que las valoraban como abono. Si el drenaje busca ocultar y alejarnos de nuestra materia para convertir el abono en desecho, ¿qué sistemas cuidan los ciclos y nutren otras relaciones con la tierra?
Astros: Cuando nos ponemos a investigar a mayor profundidad, qué sucede en la Ciudad de México a partir del drenaje, nos damos cuenta, pues, que la Ciudad de México para que exista necesita dejar sin agua a otras comunidades. Usualmente son comunidades originarias y además, la Ciudad de México extrae un montón de agua del subsuelo. Y luego de ahí, toda esa agua que sale contaminada se la mandamos ahora a otra geografía, ¿no? Se prioriza siempre el uso del agua para los megaproyectos capitalistas y no hay un entendimiento ni práctica sensible, pues de los usos y los cuidados del agüita para las necesidades vitales, como por ejemplo, pues cocinar.
Maytik: Muchas de nosotras participamos en encuentros, colectivos o grupos de aprendizaje que pueden ser lugares para ensayar otras formas de relación con las aguas. ¿Cómo hacemos de nuestras juntanzas espacios para accionar nuestros saberes?
Astros: Logramos hacer una comisión para gestionar los baños secos de una asamblea donde asistieron más de novecientas personas y nos dimos cuenta como de nuestro poder de convocatoria, ¿no? A esa comisión llegaron veintidós voluntarios, recolectamos más o menos cien litros de orina. Ahorramos aproximadamente 4800 litros de agua, en esos dos días de asamblea. Y además, pudimos crear ochenta kilos de tierra fértil, de un solo evento de dos días, demostrarnos como colectividad, pero también mostrar a las personas que sí se puede que sí se puede crear poposta de manera masiva, por así decirlo, y que de ahí podemos generar fertilidad hacia el suelo.
También nos hemos dado cuenta que necesitamos muchísima humildad, ¿no? Humildad para esto, en lugar de defecar en el agua, decir: sé que podría ser más cómodo, sé que podría ser mucho más sencillo, pero en lugar de cagar en agua, me voy, busco la forma de hacer mi baño seco y busco cómo gestionarlo con el poco espacio que tengo y también con las posibilidades. Y claro, creo que a veces el gran tema también que en la cuestión de hacer composta, hacer poposta es que necesitamos involucrarnos. A veces pareciera como de “ay, bueno, sí, lo hago así, le pongo esto el otro, y ahí me voy y me olvido”, ¿no? A mí me pasó. O sea mi primeras compostas, fue así de “ya hice todo lo que dijeron que tenía que hacer y me voy”, ignoro completamente eso. Y luego, cuando regreso, afortunadamente no pasó un desastre, pero me di cuenta que a mí me faltó involucrarme. Entonces, vemos que es súper importante la humildad, la paciencia, el involucramiento y la disposición completamente para hacer que suceda un proceso de popostaje dentro de un contexto urbano, dentro de un departamento
Maytik: El baño seco compostero es un sistema accesible que transforma heces y orina en composta orgánica. Su uso no es nuevo, en realidad viene de prácticas antiguas que aprovechaban nuestros residuos para la agricultura; y que además responde de manera concreta a otras formas de relacionarnos con el ciclo de los nutrientes. En esa búsqueda de mostrar lo que es tan cotidiano que a veces se oculta, es que surge el término de poposta, porque nuestra popó al igual que la de aves, insectos y otros animales, también forma parte del ciclo que nutre la vida, que crea el suelo y hace posible nuestro alimento.
Daniela: Le pedimos a Astros que nos mostrara el baño seco que construyó en la azotea de su casa y ahí también conocimos las popostas con las que cuida su huerto.
Astros: Este baño seco, en el que estamos aquí, se le llama “baño seco de tambo”, porque es una estructura de madera, de madera reciclada, reutilizada. Y pues tiene un tambo de sesenta litros debajo. Aquí lo que hacemos, el primer, ya sea en este contenedor de sesenta litros, en un huacal, en alguna caja plástica, en un bote más pequeño, los pasos siempre, siempre, son lo mismos. Lo primero que hacemos es agarrar nuestro contenedor, en este caso es una cubeta de diecinueve litros y lo que hacemos es ponerle una capa de aserrín o de hojarasca de aproximadamente unos cinco centímetros. Esta capa, la hacemos para que la popó no quede pegada al plástico, sino más bien es como un colchón que hacemos para que cuando la popó caiga sobre la hojarasca o el aserrín pueda seguirse compostando. Entonces, bueno, una vez que ya tenemos nuestra capa, defecamos y lo cubrimos, ya sea con hojarasca, con tierra, o combinación de tierra y hojarasca. Entonces ya cae la popó, y lo que hacemos es taparlo con suficiente tierrita y hojarasca hasta cubrir por completo la popó, para que no traiga moscas. Y eso lo repetimos cada vez que vayamos a defecar, hasta que llegue el punto donde se llene por completo el contenedor. Y al último es muy, muy importante y nosotras hemos visto una gran diferencia a partir de eso, que al final lo cubramos con una capa de hojarasca gruesa, porque eso si la ponemos como en la intemperie, hace que se conserve mucho mejor el calor y que, además, pues no atraiga moscas. Básicamente ese es el procedimiento. Nosotras, a veces coloquialmente, decimos que es como hacer un pay de limón, ¿no? Hacer un pay de limón o hacer como una lasaña, porque básicamente, pues son puras, puras, capas que se van haciendo a partir de la popó y la tierrita junto con la hojarasca. Algo que también vemos muy importante, pues es el nivel de humedad. En este caso, si tiene demasiada, si está muy seco, le podemos agregar orina, le podemos agregar agua, agua de lluvia. Porque si no está lo suficientemente húmedo, no se crea la… no empieza a haber un proceso de transformación. Caso contrario, si estuviera muy mojado y empieza a oler feo, se puede reparar. Se repara agregando más materia seca como aserrín o la hojarasca y revolviéndole un poco. Y eso a los dos días ya no va a oler de esa misma manera y ya se va a estar transformando de una forma eficiente. Entonces, pues, ya sea en la cubeta, ya sea en la caja plástica, ya sea en el tambo. Todo lleva exactamente el mismo procedimiento.
Maytik: Bacterias, hongos, lombrices y escarabajos. La vida minúscula es cómplice cuando esperamos, la espera está íntimamente ligada desde su etimología a la esperanza y la confianza.
Astros: Se recomienda que la poposta quede al menos un año en reposo para que los microorganismos, patógenos, porque también, naturalmente, en nuestro cuerpo y en nuestro intestino, hay patógenos porque es parte también de nuestra vida, eh, no estén presentes a la hora de los alimentos cuando se siembran. Entonces se recomienda un año de reposo. Y ahí, eh, pasan dos cosas muy importantes. La primera es que los patógenos se mueren por mucho calor, o la segunda, por mucho tiempo de maduración, que es por eso que es el año ¿Por qué el proceso de maduración es importante? Porque al patógeno, al haber sobrevivido a la tierra o al calor, si pasa mucho tiempo fuera del ambiente natural que tendría como un estómago, en este caso, una composta no es igual que un estómago, naturalmente se muere también. Pero, por ejemplo, si no quisiéramos, más bien, si quisiéramos que nuestra tierra fuera para sembrar, eh, árboles frutales o cualquier tipo de árbol se puede cosechar a los seis meses. Digamos porque ya no hay como una ingesta tan directa. Entonces, hay esas dos posibilidades y en el proceso en lo que pasa ese tiempo, es importante que veamos si tiene la suficientemente humedad, eh. También, por ejemplo, ver los insectos que participan en su proceso de descomposición, porque es maravilloso, yo aquí he encontrado cochinillas, tijerillas, grillos, lombrices. O sea, hay una red de insectos que les encanta habitar en nuestras popostas y que además nos ayudan a que quede una tierra mucho mejor y mucho más chida. Entonces, si los vemos, por favor no les matemos, naturalmente solitos, se van a ir. Se van a ir cuando ya no encuentren en el suficiente alimento, se van a ir a otra poposta, o con el vecino, no sabemos, pero no van a estar presentes ahí. Entonces, es muy bonito ver todos los seres que se involucran al momento que nosotras imitamos un bosque. Eso es lo que buscamos con un baño seco, imitar lo que haría un bosque, pero en una cubeta. Es un poco difícil de pensar que eso sucede, pero ya así, cuando vemos un bosque, pues es básicamente hojarasca que cae, hay excretas de algunos animales, este, de todo lo que va cayendo con la humedad regulada, se va haciendo solita la tierrita y eso es lo que buscamos en un baño seco.
Daniela: Cuando nutrimos con paciencia nuestra práctica, para relacionarnos de otras formas entre nosotros y con la tierra, invitamos a la confianza y al recuerdo de que en nosotras vive la capacidad de colaborar con otros seres en los ciclos, ritmos y pulsos que sostienen la red de la vida.
Astros: Cuando les comentamos a las personas que se necesita un año para cosechar la poposta, sí muchas veces se sacan de onda, nos dicen como: ¿Cómo un año? ¿Un año voy a tener que tener mi poposta en mi casa? Y nosotras: Pues sí, ¿no? O sea, al final esto que comentaba al inicio, cómo en un bosque un centímetro de suelo fértil tarda cien años en hacerse. Nosotros solamente tenemos que esperar un año para tener esa tierra fértil, o sea, de verdad que para mí me parece sorprendente y que además es buscando, pues cuidados colectivos, tanto para la tierra, como para quienes lo estamos haciendo, para las frutas, para las hortalizas, para los insectos, queremos una poposta que sí tenga un reposo necesario, para que sea una tierra también buena para la tierra, ¿no? Pero sí vemos que hay mucha resistencia hacia la paciencia, ¿no? Hacia la paciencia de que los procesos suelen ser un poco más lentos, son los tiempos de la naturaleza y no los tiempos del capitalismo que nos dice que era para ayer, ¿no?
Cuando nos vamos hacia atrás de nuestra genealogía, nos damos cuenta que había personas que hacían eso, que hacían composta, que era parte de su día a día, hacerlo. Pero al meternos en estos contextos súper citadinos y globalizados, pues pareciera que hasta es, eh, pues un triunfo y algo por lo que, ay no, tenemos que ahí darle demasiada energía y demasiado tiempo. Y pues no, es simplemente corresponder y hacerte cargo de lo tuyo de la mejor manera que puedas, y sin ser como tan invasivo con la vida alrededor.
Daniela: ¿Qué rol ha tenido el asco en moldear la relación con nuestros cuerpos y la tierra?
Astros: Si nos da asco, hay que darnos cuenta que también nos estamos dando asco de nosotras mismas. Entonces es algo que tenemos que trabajar a profundidad y simplemente aceptarnos. Aceptarnos como somos, aceptar que a veces tenemos buenas cacas, que a veces vamos a tener peores cacas que, como los buenos, los malos días. Entonces, creo que es un proceso de ver que tenemos una función en la vida y esa función definitivamente no es cagar el agua, sino más bien dejar este mundo mucho mejor de lo que lo encontramos.
Daniela: Las compañeras de poposteando ando nos comparten unas palabras de cierre para acompañar este rezo amplio de corresponsabilidad con la vida:
Astros: Estamos juntas. Somos muchas las que creemos y actuamos por un vivir digno para todos les seres, para todas las mujeres que caminan, habitan, defienden y cuidan territorios. Extendemos el abrazo colectivo para seguir sosteniéndonos en redes. Agradecemos mucho la inspiración y dignidad profunda de sus luchas y vivencias. Resonamos en sus dolores e indignaciones. En las injusticias que nos atraviesan. Honramos profundamente desde nuestra ofrenda popostera a sus acciones de correspondencia a la tierra. Disponemos nuestras semillas a la esperanza-acción para seguir caminando hacia el mundo que soñamos y sostenemos la convicción que sólo desde el común vamos a seguir logrando reflorecer, cuidar y defender la vida que ya han sembrado cuidado y defendido nuestras ancestras. A las abuelas, las tenemos vivas en la memoria del corazón y con las niñeces queremos seguir cuidando y procurando el goce por coexistir con la red de la vida. Deseamos mucha, mucha salud, justicia y amor para las mujeres territorias.
Daniela: Agradecemos a la colectiva Poposteando Ando por expandir nuestra curiosidad, por recordarnos también la gratitud hacia toda la gente que sostiene apuestas y preguntas sobre cómo hacernos cargo de nuestros residuos y que nos invita a desaprender los modelos del extractivismo. Intencionamos formas de colaborar con los ciclos de nutrición de los suelos y el cuidado de los ríos que conversan con nuestros cuerpos. Ante el despojo, respondemos escuchando y colaborando con lo pequeño que regenera la vida, recordando en nuestra propia carne la potencia de la tierra.
Maytik: Les invitamos a buscar redes poposteras y composteras en sus ciudades, hacer suelo fértil en las urbes es una labor sostenida por muchas colectividades en toda la región.
Transcripción
Astros: No puedo decir que amo la vida si estoy cagando en el agua, ¿no? Que nos dé asco nuestra caca es que no nos soportamos como somos, porque es parte normal, pues cagar nos hermana. Lo que un bosque se tarda cien años en hacer un centímetro de suelo fértil, nosotras lo estamos logrando crear en un año, por ejemplo. Hay que ver nuestra caca, nuestros residuos, como un bien que nos está enseñando a relacionarnos de otra forma con nuestro interior.
Cortina
Daniela: ¿Recuerdan cómo fue la primera vez que supieron que su cuerpo es hogar de millones de seres y procesos microscópicos? ¿O la vez que se conmovieron al reconocer la inteligencia de algún ciclo que ocurre en nuestros cuerpos? ¿Alguna vez presintieron los recorridos internos de su alimento?
Maytik: En este episodio reconocemos a nuestro cuerpo como un territorio en movimiento que forma parte y es capaz de colaborar con la tierra. Honramos nuestras aguas internas: sudor, lágrimas, saliva, orinas, lagañas, sangre, mucosidades y excretas, porque recordamos en nuestros cuerpos la sabiduría del bosque con sus microsistemas y macro sistemas que sostienen la red de la vida.
Daniela: Acompañamos a Astros de la colectiva Poposteando Ando para conocer su invitación al uso extendido de baños secos en la ciudad y la creación y cuidado de poposta; y conocimos; como esta es una apuesta amplia y una forma de resistir y nutrir el amor a los territorios desde contextos urbanos. Les dejamos con Astros.
Astros: Yo soy Astros. Formo parte de Poposteando Ando. Me siento muy bendecida y muy dichosa de traer la palabra colectiva. Eugenia, Bárbara, Zasil, y yo conformamos la colectiva Poposteando Ando, que nos dedicamos desde particularmente las urbes, la urbanización, a impulsar procesos de sensibilización socioambiental a través de los baños secos composteros. Buscamos que a través de nuestra accionar cada vez más personas vean que es posible y que es viable, de una forma sencilla y autogestiva, el hacernos cargo de nuestras excretas, en este caso la popó, la orina, el cabello, o sea todos los residuos que generemos hacernos cargo para hacerlos tierra fértil.
Megáfono: Las colonias más privilegiadas de la ciudad de México van a ser las últimas en quedarse sin agua, mientras tanto acá estamos un montón de personas que somos de las periferias trabajá´ndole a los gringos, a los empresarios que no les importa nuestra vida, que simplemente quieren venir a nuestro país y estar bien a gusto como si nada.
Astros: Ha sido muy interesante también llevar la voz popostera a las diversas geografías en las que estamos, porque nos damos cuenta que no es ajeno, ¿no? O sea que aunque lo estemos impulsando en las urbes, esto se puede replicar en cualquier geografía, de cualquier forma respecto a lo que tengamos posible para generar una poposta y tener nuestro baño seco. Entonces, en todas estas geografías, hemos visto que suceden procesos muy, muy similares y ha sido como la confirmación de que, como colectiva, seguimos avanzando y seguimos haciendo lo que nos es posible, desde donde estamos cada una accionando ahorita. No puedo decir que amo a la vida si estoy cagando en el agua, ¿no? Es algo que nosotras resonamos muchísimo. Entonces, al momento de saber que el baño seco, y hacer un baño seco en un contexto urbano, nos dimos cuenta que era una forma que podíamos sostener, pues esa voluntad, ese amor y ese cariño profundo por la vida y que también al politizarlo, al decir el drenaje, pues es un megaproyecto de muerte. Le bajo a mi palanquita, pero eso no va a desaparecer, no es una varita mágica. Entonces, al darnos cuenta de las consecuencias en la salud en los territorios que tiene el proceso de drenaje en la Ciudad de México, nos dábamos cuenta que la gente de Tula, Hidalgo, o en el Valle del Mezquital, pues se inundan de las aguas negras de la ciudad de México. Entonces, al saber ese contexto político, pues nosotras nos decidimos no ser parte de ese problema, ¿no? No ser parte de ese problema y buscar crear tierra fértil que eso es para nosotras es así como impresionante saber que podemos crear tierra fértil, lo que en un bosque se tarda cien años en hacer un centímetro de suelo fértil, nosotras lo estamos logrando crear en un año, por ejemplo. Entonces es sorprendente, pero al final, eso fue lo que nos unió: la amistad, la confianza y sobre todo, pues la amora profunda que le tenemos a la vida y saber que, pues, podemos otorgar el servicio y la voluntad a ese cuidado también.
Nosotras comenzamos a hacer una serie de… le llamamos eco intervenciones callejeras, que básicamente es ir a poner un baño seco afuera de Bellas Artes, afuera del Zócalo, afuera de la Comisión de Aguas, eh, de Coca-cola. Y ha sido como llevar el baño seco itinerante y estar pues comunicando a las personas como: oigan, existe el baño seco, existe esto, se puede hacer tierra fértil de las excretas.
Megáfono: Les invitamos a recordar que el ser humano no es el único animal que habita en el planeta, lo compartimos con más seres vivos.
Astros: Y en ese, en ese mapeo, en ese también jugueteo, propuesta, provocación; nos hemos dado cuenta que las personas que más fácil aceptan el baño seco son las personas que menos agua tienen. Son las personas que dicen: es que a mí solamente me cae una vez por semana y me doy cuenta que mucha se me va al baño, entonces, a mí me gustaría conocer cómo es esa ecotecnia. Y donde más, así, tope nos hemos dado es que, pues sí, creemos que las personas, o las colonias que mayor agua tienen todo el tiempo, no lo ven como una necesidad. ¿Por qué? Porque siguen teniendo agua. Como dice nuestra compañera Eugenia: no esperes a no tener agua para poder usar esta ecotecnia. Y también pensando, y tal vez ahorita ya se olvidó, se difuminó un poco, pues acerca del día cero, ¿no? Del día cero, pues que es el día que ya no nos vamos a quedar como sin agua en la Ciudad de México, y empezó a verse como una situación apocalíptica, pero realmente es como de, es que este día cero ya lo viven un montón de colonias, ya lo viven un montón en lo que llaman periferias, ¿no? Incluso aquí en la propia casa, pues solo nos echan agua ciertas horas, ¿no? Pero como tenemos un tinaco, pareciera que tapamos el problema.
Daniela: La Ciudad de México es de las pocas megaciudades que supera los veinte millones de habitantes, y tiene casi cien veces más población por superficie que el promedio del país. Los tiempos de traslado de la gente para ir a sus trabajos pueden rondar de cuatro a ocho horas al día en el transporte público, y suelen ser quienes viven en las periferias, quienes experimentan esta relación tan desproporcionada con el tiempo. A todo esto se suman los procesos de gentrificación y despojo del derecho a la vivienda, en los que muchas veces un muro, una avenida o un río se convierten en fronteras que evidencian la desigualdad.
Maytik: El río de los Remedios es de los pocos sobrevivientes de los más de cuarenta y cinco ríos que nutrían el valle de México en una extensa red de agua que poco a poco ha sido drenada y desplazada de su territorio. Los cuerpos de agua nos reflejan los dolores de las violencias en nuestro cuerpo colectivo.
Astros: Es muy fuerte también, de alguna forma, habitar el día a día en el territorio, en el que el ambiente y el aire huele a eso, huele a un río triste, a un río olvidado, a un río desvalorizado. Y este río que antiguamente era de los Remedios, pues actualmente está cargado de aguas industriales y de aguas residuales. Y bueno, aún dentro de un poco de este caos en la división geopolítica que hace el Río de los Remedios entre la Ciudad de México y el Estado, pues también hay muchas formas de vida que siguen resistiendo. Y es algo que a mí me conecta con la ciclicidad también de este espacio y de este territorio.
Daniela: ¿Cuáles son los deseos de las aguas? Si el río nos hablara, ¿qué nos diría?
Astros: Yo creo que nos diría que necesita descanso, que necesita un respiro, una pausa, que no puede seguir sosteniendo las lógicas de esta ciudad y que necesita resurgir para que también la vida que habitaba anteriormente, pues siga, eh, de alguna forma viviendo dignamente. Sueño en algún momento que ese río vuelva a ser el río que era antes. Es complejo, pero también no lo veo completamente imposible, ¿no? Me siento también muy agradecida de haber crecido pues, en esta geografía, que cada vez he aprendido también a querer, porque siempre crecí también con la idea de que el centro era lo mejor, ¿no? Y actualmente, pues, me gusta un montón estar aquí y agradezco, pues, que la abuela nos haya dejado también este espacio.
Daniela: Entubar a los ríos ha sido una forma de control, que nos quita la posibilidad de relacionarnos con ellos.
Maytik: En las ciudades el drenaje es el modelo dominante para desechar nuestras excretas. Un sistema que depende de grandes cantidades de agua potable para funcionar. Su uso está relacionado a la aparición de los fertilizantes químicos, que desplazaron a varios sistemas de recolección de nuestras heces que las valoraban como abono. Si el drenaje busca ocultar y alejarnos de nuestra materia para convertir el abono en desecho, ¿qué sistemas cuidan los ciclos y nutren otras relaciones con la tierra?
Astros: Cuando nos ponemos a investigar a mayor profundidad, qué sucede en la Ciudad de México a partir del drenaje, nos damos cuenta, pues, que la Ciudad de México para que exista necesita dejar sin agua a otras comunidades. Usualmente son comunidades originarias y además, la Ciudad de México extrae un montón de agua del subsuelo. Y luego de ahí, toda esa agua que sale contaminada se la mandamos ahora a otra geografía, ¿no? Se prioriza siempre el uso del agua para los megaproyectos capitalistas y no hay un entendimiento ni práctica sensible, pues de los usos y los cuidados del agüita para las necesidades vitales, como por ejemplo, pues cocinar.
Maytik: Muchas de nosotras participamos en encuentros, colectivos o grupos de aprendizaje que pueden ser lugares para ensayar otras formas de relación con las aguas. ¿Cómo hacemos de nuestras juntanzas espacios para accionar nuestros saberes?
Astros: Logramos hacer una comisión para gestionar los baños secos de una asamblea donde asistieron más de novecientas personas y nos dimos cuenta como de nuestro poder de convocatoria, ¿no? A esa comisión llegaron veintidós voluntarios, recolectamos más o menos cien litros de orina. Ahorramos aproximadamente 4800 litros de agua, en esos dos días de asamblea. Y además, pudimos crear ochenta kilos de tierra fértil, de un solo evento de dos días, demostrarnos como colectividad, pero también mostrar a las personas que sí se puede que sí se puede crear poposta de manera masiva, por así decirlo, y que de ahí podemos generar fertilidad hacia el suelo.
También nos hemos dado cuenta que necesitamos muchísima humildad, ¿no? Humildad para esto, en lugar de defecar en el agua, decir: sé que podría ser más cómodo, sé que podría ser mucho más sencillo, pero en lugar de cagar en agua, me voy, busco la forma de hacer mi baño seco y busco cómo gestionarlo con el poco espacio que tengo y también con las posibilidades. Y claro, creo que a veces el gran tema también que en la cuestión de hacer composta, hacer poposta es que necesitamos involucrarnos. A veces pareciera como de “ay, bueno, sí, lo hago así, le pongo esto el otro, y ahí me voy y me olvido”, ¿no? A mí me pasó. O sea mi primeras compostas, fue así de “ya hice todo lo que dijeron que tenía que hacer y me voy”, ignoro completamente eso. Y luego, cuando regreso, afortunadamente no pasó un desastre, pero me di cuenta que a mí me faltó involucrarme. Entonces, vemos que es súper importante la humildad, la paciencia, el involucramiento y la disposición completamente para hacer que suceda un proceso de popostaje dentro de un contexto urbano, dentro de un departamento
Maytik: El baño seco compostero es un sistema accesible que transforma heces y orina en composta orgánica. Su uso no es nuevo, en realidad viene de prácticas antiguas que aprovechaban nuestros residuos para la agricultura; y que además responde de manera concreta a otras formas de relacionarnos con el ciclo de los nutrientes. En esa búsqueda de mostrar lo que es tan cotidiano que a veces se oculta, es que surge el término de poposta, porque nuestra popó al igual que la de aves, insectos y otros animales, también forma parte del ciclo que nutre la vida, que crea el suelo y hace posible nuestro alimento.
Daniela: Le pedimos a Astros que nos mostrara el baño seco que construyó en la azotea de su casa y ahí también conocimos las popostas con las que cuida su huerto.
Astros: Este baño seco, en el que estamos aquí, se le llama “baño seco de tambo”, porque es una estructura de madera, de madera reciclada, reutilizada. Y pues tiene un tambo de sesenta litros debajo. Aquí lo que hacemos, el primer, ya sea en este contenedor de sesenta litros, en un huacal, en alguna caja plástica, en un bote más pequeño, los pasos siempre, siempre, son lo mismos. Lo primero que hacemos es agarrar nuestro contenedor, en este caso es una cubeta de diecinueve litros y lo que hacemos es ponerle una capa de aserrín o de hojarasca de aproximadamente unos cinco centímetros. Esta capa, la hacemos para que la popó no quede pegada al plástico, sino más bien es como un colchón que hacemos para que cuando la popó caiga sobre la hojarasca o el aserrín pueda seguirse compostando. Entonces, bueno, una vez que ya tenemos nuestra capa, defecamos y lo cubrimos, ya sea con hojarasca, con tierra, o combinación de tierra y hojarasca. Entonces ya cae la popó, y lo que hacemos es taparlo con suficiente tierrita y hojarasca hasta cubrir por completo la popó, para que no traiga moscas. Y eso lo repetimos cada vez que vayamos a defecar, hasta que llegue el punto donde se llene por completo el contenedor. Y al último es muy, muy importante y nosotras hemos visto una gran diferencia a partir de eso, que al final lo cubramos con una capa de hojarasca gruesa, porque eso si la ponemos como en la intemperie, hace que se conserve mucho mejor el calor y que, además, pues no atraiga moscas. Básicamente ese es el procedimiento. Nosotras, a veces coloquialmente, decimos que es como hacer un pay de limón, ¿no? Hacer un pay de limón o hacer como una lasaña, porque básicamente, pues son puras, puras, capas que se van haciendo a partir de la popó y la tierrita junto con la hojarasca. Algo que también vemos muy importante, pues es el nivel de humedad. En este caso, si tiene demasiada, si está muy seco, le podemos agregar orina, le podemos agregar agua, agua de lluvia. Porque si no está lo suficientemente húmedo, no se crea la… no empieza a haber un proceso de transformación. Caso contrario, si estuviera muy mojado y empieza a oler feo, se puede reparar. Se repara agregando más materia seca como aserrín o la hojarasca y revolviéndole un poco. Y eso a los dos días ya no va a oler de esa misma manera y ya se va a estar transformando de una forma eficiente. Entonces, pues, ya sea en la cubeta, ya sea en la caja plástica, ya sea en el tambo. Todo lleva exactamente el mismo procedimiento.
Maytik: Bacterias, hongos, lombrices y escarabajos. La vida minúscula es cómplice cuando esperamos, la espera está íntimamente ligada desde su etimología a la esperanza y la confianza.
Astros: Se recomienda que la poposta quede al menos un año en reposo para que los microorganismos, patógenos, porque también, naturalmente, en nuestro cuerpo y en nuestro intestino, hay patógenos porque es parte también de nuestra vida, eh, no estén presentes a la hora de los alimentos cuando se siembran. Entonces se recomienda un año de reposo. Y ahí, eh, pasan dos cosas muy importantes. La primera es que los patógenos se mueren por mucho calor, o la segunda, por mucho tiempo de maduración, que es por eso que es el año ¿Por qué el proceso de maduración es importante? Porque al patógeno, al haber sobrevivido a la tierra o al calor, si pasa mucho tiempo fuera del ambiente natural que tendría como un estómago, en este caso, una composta no es igual que un estómago, naturalmente se muere también. Pero, por ejemplo, si no quisiéramos, más bien, si quisiéramos que nuestra tierra fuera para sembrar, eh, árboles frutales o cualquier tipo de árbol se puede cosechar a los seis meses. Digamos porque ya no hay como una ingesta tan directa. Entonces, hay esas dos posibilidades y en el proceso en lo que pasa ese tiempo, es importante que veamos si tiene la suficientemente humedad, eh. También, por ejemplo, ver los insectos que participan en su proceso de descomposición, porque es maravilloso, yo aquí he encontrado cochinillas, tijerillas, grillos, lombrices. O sea, hay una red de insectos que les encanta habitar en nuestras popostas y que además nos ayudan a que quede una tierra mucho mejor y mucho más chida. Entonces, si los vemos, por favor no les matemos, naturalmente solitos, se van a ir. Se van a ir cuando ya no encuentren en el suficiente alimento, se van a ir a otra poposta, o con el vecino, no sabemos, pero no van a estar presentes ahí. Entonces, es muy bonito ver todos los seres que se involucran al momento que nosotras imitamos un bosque. Eso es lo que buscamos con un baño seco, imitar lo que haría un bosque, pero en una cubeta. Es un poco difícil de pensar que eso sucede, pero ya así, cuando vemos un bosque, pues es básicamente hojarasca que cae, hay excretas de algunos animales, este, de todo lo que va cayendo con la humedad regulada, se va haciendo solita la tierrita y eso es lo que buscamos en un baño seco.
Daniela: Cuando nutrimos con paciencia nuestra práctica, para relacionarnos de otras formas entre nosotros y con la tierra, invitamos a la confianza y al recuerdo de que en nosotras vive la capacidad de colaborar con otros seres en los ciclos, ritmos y pulsos que sostienen la red de la vida.
Astros: Cuando les comentamos a las personas que se necesita un año para cosechar la poposta, sí muchas veces se sacan de onda, nos dicen como: ¿Cómo un año? ¿Un año voy a tener que tener mi poposta en mi casa? Y nosotras: Pues sí, ¿no? O sea, al final esto que comentaba al inicio, cómo en un bosque un centímetro de suelo fértil tarda cien años en hacerse. Nosotros solamente tenemos que esperar un año para tener esa tierra fértil, o sea, de verdad que para mí me parece sorprendente y que además es buscando, pues cuidados colectivos, tanto para la tierra, como para quienes lo estamos haciendo, para las frutas, para las hortalizas, para los insectos, queremos una poposta que sí tenga un reposo necesario, para que sea una tierra también buena para la tierra, ¿no? Pero sí vemos que hay mucha resistencia hacia la paciencia, ¿no? Hacia la paciencia de que los procesos suelen ser un poco más lentos, son los tiempos de la naturaleza y no los tiempos del capitalismo que nos dice que era para ayer, ¿no?
Cuando nos vamos hacia atrás de nuestra genealogía, nos damos cuenta que había personas que hacían eso, que hacían composta, que era parte de su día a día, hacerlo. Pero al meternos en estos contextos súper citadinos y globalizados, pues pareciera que hasta es, eh, pues un triunfo y algo por lo que, ay no, tenemos que ahí darle demasiada energía y demasiado tiempo. Y pues no, es simplemente corresponder y hacerte cargo de lo tuyo de la mejor manera que puedas, y sin ser como tan invasivo con la vida alrededor.
Daniela: ¿Qué rol ha tenido el asco en moldear la relación con nuestros cuerpos y la tierra?
Astros: Si nos da asco, hay que darnos cuenta que también nos estamos dando asco de nosotras mismas. Entonces es algo que tenemos que trabajar a profundidad y simplemente aceptarnos. Aceptarnos como somos, aceptar que a veces tenemos buenas cacas, que a veces vamos a tener peores cacas que, como los buenos, los malos días. Entonces, creo que es un proceso de ver que tenemos una función en la vida y esa función definitivamente no es cagar el agua, sino más bien dejar este mundo mucho mejor de lo que lo encontramos.
Daniela: Las compañeras de poposteando ando nos comparten unas palabras de cierre para acompañar este rezo amplio de corresponsabilidad con la vida:
Astros: Estamos juntas. Somos muchas las que creemos y actuamos por un vivir digno para todos les seres, para todas las mujeres que caminan, habitan, defienden y cuidan territorios. Extendemos el abrazo colectivo para seguir sosteniéndonos en redes. Agradecemos mucho la inspiración y dignidad profunda de sus luchas y vivencias. Resonamos en sus dolores e indignaciones. En las injusticias que nos atraviesan. Honramos profundamente desde nuestra ofrenda popostera a sus acciones de correspondencia a la tierra. Disponemos nuestras semillas a la esperanza-acción para seguir caminando hacia el mundo que soñamos y sostenemos la convicción que sólo desde el común vamos a seguir logrando reflorecer, cuidar y defender la vida que ya han sembrado cuidado y defendido nuestras ancestras. A las abuelas, las tenemos vivas en la memoria del corazón y con las niñeces queremos seguir cuidando y procurando el goce por coexistir con la red de la vida. Deseamos mucha, mucha salud, justicia y amor para las mujeres territorias.
Daniela: Agradecemos a la colectiva Poposteando Ando por expandir nuestra curiosidad, por recordarnos también la gratitud hacia toda la gente que sostiene apuestas y preguntas sobre cómo hacernos cargo de nuestros residuos y que nos invita a desaprender los modelos del extractivismo. Intencionamos formas de colaborar con los ciclos de nutrición de los suelos y el cuidado de los ríos que conversan con nuestros cuerpos. Ante el despojo, respondemos escuchando y colaborando con lo pequeño que regenera la vida, recordando en nuestra propia carne la potencia de la tierra.
Maytik: Les invitamos a buscar redes poposteras y composteras en sus ciudades, hacer suelo fértil en las urbes es una labor sostenida por muchas colectividades en toda la región.
Este episodio fue producido por Daniela Fontaine, Frida Chiu y Maytik Avirama. El diseño sonoro es de Carlos Castañeda y Maytik Avirama. La producción musical es de Carlos Castañeda y un agradecimiento especial a Juan Pablo Arias en la batería. La portada fue realizada por Daniela Fontaine, con asesoría gráfica de Sebastián Giraldo. En esta temporada contamos con la asesoría vocal de Gabriela Guraieb. Luz Estrello es la productora, Frida Chiu en el substack y la investigación. Con este episodio nos despedimos de Santiago Atehortua: muchas gracias Santi por toda tu labor en las comunicaciones, te deseamos lo mejor en los nuevos caminos. Gracias a todix por escuchar y hasta muy pronto.
