Episodio 6: Sanar la tierra

  • Producción y edición
    Daniela Fontaine
    Maytik Avirama
  • Diseño sonoro
    Maytik Avirama
    Carlos Castañeda
  • Producción sonora y composición
    Carlos Castañeda
  • Composición musical
    Mercurio Bossio, Sol, Manuela, Colibrí y Juanita de Casa Whipala
  • Identidad visual
    Daniela Fontaine
  • Transcripción
    Gabriela Amor del proyecto Alma de Tierra

Este es el sexto episodio de la temporada 2: Resonanacias de sanación y resistencia.

Recomendamos escucharlo con audífonos para poder sumergirse en la experiencia sonora.

En este episodio hablamos con Miriam Miranda, lideresa Garifuna, parte del proceso de recuperación de Vallecito y coordinadora de la OFRANEH, ORGANIZACIÓN FRATERNAL NEGRA HONDUREÑA. Miriam nos comparte una palabra de consejo y guianza sobre la recuperación y el cuidado de la tierra, la resistencia a los monocultivos y la transmisión del conocimiento a las nuevas generaciones.



TRANSCRIPCIÓN

Miriam: Creo que ya es tiempo que de alguna manera podamos entender que ya no podemos pensar en trabajar solo por mi derecho como mujer y ¿qué pasa con el derecho del territorio, de la tierra, o del aire, o del agua? Que hace que tu derecho como mujer funcione. Entonces yo creo que ahí ha habido un cambio del paradigma que me parece que es interesante porque entonces ahora ya no tenemos aquel feminismo puro, que le llamábamos, que era yo, mis derechos yo, segundo yo, tercero yo, derechos sobre mi cuerpo, está bien, derechos sobre mi cuerpo pero también tenemos otros cuerpos y tenemos que también cuidar esos otros cuerpos.

Radio Savia, vivencias de cuidado y sanación del cuerpo territorio. 

Un espacio de escucha para resonar el buen vivir.

En esta temporada 2 estaremos escuchando relatos y prácticas desde las voces de mujeres defensoras territoriales sanadoras comunitarias y guardianas de conocimientos ancestrales.

Testimonios de resistencia, cuidado colectivo y esperanza que lideran aconsejan e inspiran un tejido social abundante y diverso. 

Yo soy Maytik Avirama, yo soy Daniela Fontaine y juntas les estaremos guiando en esta travesía.  

Maytik: Las grasas son necesarias para el buen funcionamiento del cuerpo humano que no las puede producir por sí mismo y las necesita para almacenar energía, transportar vitaminas  y estructurar hormonas.  Adquirimos las grasas de los alimentos como el pescado o el sacha inchi  y también de los aceites que pueden ser de origen animal como la grasa de cerdo o la mantequilla o de origen vegetal como el aceite de oliva, de girasol o de coco.  

Daniela: En este episodio hablamos con Miriam Miranda, lideresa Garifuna, parte del proceso de recuperación de Vallecito y coordinadora de la OFRANEH, ORGANIZACIÓN FRATERNAL NEGRA HONDUREÑA. Miriam nos comparte una palabra de consejo y guianza sobre la recuperación y el cuidado de la tierra, la resistencia a los monocultivos y la transmisión del conocimiento a las nuevas generaciones. 

Miriam: Bueno, mi nombre es Miriam Miranda soy la coordinadora general de la Organización Fraternal Negra Hondureña, soy afroindígena, hablo desde Honduras, del pueblo garífuna, y durante muchos años he venido trabajando con lo pueblos indígenas, con el movimiento popular pero más últimamente dedicada a desarrollar un trabajo más sistemático y permanente con el pueblo garífuna a lo largo de la costa Atlántica de Honduras.

Nuestros antepasados fueron tan sabios y sabias que buscaron las ubicaciones estratégicas donde hubiera agua limpia, tierra para poder producir la comida más elemental, por supuesto a lo largo de la playa, entonces todas las comunidades garífunas fueron ubicadas en la delta de los ríos aquí en Honduras, cuando llegamos hace más de 224 años.

El pueblo garifuna surgió de esa mezcla indígena, caribe, arahuaco con negro africano en el siglo XVI en la isla de San Vicente, frente a las costas de Venezuela. Es un pueblo guerrero, una lucha de más de 100 años, una lucha para no ser esclavo por parte del pueblo garífuna.

Una isla que en ese momento estaba en disputa entre los franceses y los ingleses, de hecho según la historia y lo que hemos venido investigando también fueron uno de los primeros pueblos cimarrones, porque bajaban de las montañas de ahí de la isla de San Vicente a guerrear y pelear, nosotros tenemos una historia que la hemos venido recreando para que no se nos olvide y es el hecho de que si tenemos líderes y lideresas. Y es por eso es que el mundo garífuna no solamente se habla de Satuyé que fue el líder libertario del pueblo garífuna sino también de Barauda, Barauda una mujer que era como el cerebro en esa lucha, entonces es impresionante porque por eso hay un peso tan fuerte digamos de la mujer garífuna, de hecho las mujeres juegan un papel muy importante, pero importantísimo, en lo que es la sociedad garífuna, la estructura de todo lo que es la población garífuna, el pueblo garífuna,  de hecho somos una sociedad matrilineal.  Una característica muy importante es que las mujeres somo la productoras, de la yuca, la yuca amarga que es la que nos permite hacer la tortilla garífuna.

En el caso del pueblo garífuna las mujeres tenemos una participación muy fuerte ahora con movimientos de mujeres, con organizaciones de mujeres, pero sin perder nuestra propia identidad como mujer garífuna, por supuesto también nos nutrimos de ese movimiento feminista. Es que las mujeres garífunas tienen espacios de encuentro propios y tienen que ver con la producción porque cuando se produce la yuca, se hace la casabe, hay un momento en el que las mujeres se juntan así como para apoyarle a otra mujer que va a hacer casabe, y es un momento de diálogo, es un momento de platicar, es un momento de contarse  cómo está la familia, cómo se encuentra ella, las enfermedades, etc etc…

Que nosotras podamos trabajar,  podamos comer todos y todas de una olla, en una comunidad, la olla común, y que todas comamos lo mismo, y que tengamos también que ayudarnos entre nosotros y nosotras, que podamos construir algo que, que en la cual podamos ver no solamente la salud, viendo la salud como algo que es territorio también, viendo la salud como algo que tenemos que sanar la tierra.

Hay una palabra que es la nuestro lema ahorita es «Aura buni, Amurü nuni», yo para ti, tú para mi, que eso tiene un concepto bastante profundo, no, el decir que somos complementarios y complementarias. La ayuda mutua es fundamental, uno de los superpoderes somos las mujeres, el papel que juegan las mujeres en sus comunidades, la cultura y la identidad.

Yo creo que en ese sentido hay como un ejercicio del feminismo, sin llamarlo feminismo, es decir, que es una presencia muy clara del poder de las mujeres, vamos a hablar sobre eso del poder de la mujer, en la cual las mujeres garifunas no se van a decir soy feminista, o van a abrir un debate sobre feminismo.

Yo he participado en movimiento feminista desde hace muchos años, y una de las cosas que ahora ha ido mutando es el tema del feminismo yo y no el feminismo nosotras, sea cual sea, ¿no? Yo creo que ahora ha ido mutando eso y es por eso que hoy vemos mujeres feministas, o grupos de mujeres que se están involucrando en la lucha por la defensa del agua, por la defensa de la tierra, por la defensa del otro y otras cosas que tienen que ver con la comunidad

Entonces ahora hay una construcción, que me parece que es muy interesante de hoy, de como ya mujeres feministas, organizaciones de mujeres, están apostando también a que luchar por el derecho de mi cuerpo, de mi cuerpo territorio, también tengo que hablar sobre el territorio en el que habito, el territorio que habitamos todos y todas, y creo que eso es un paso muy significativo, porque yo viví ese otro mundo, viví esa otra experiencia y que era difícil que alguna mujer que era feminista pensara en lo que pasaban, por ejemplo, mujeres que luchan por el agua en el área rural, mujeres que luchan por la tierra, mujeres que luchan por la semilla, mujeres que luchan por la salvaguarda de los recursos naturales.

May: Dime las primeras tres palabras que se te vengan a la mente  cuando digo: Monocultivo 

Dani: Deforestación, despojo, debilidad

May: y cuando digo Pluricultivo?

Dani: Diversidad, relaciones, nutrición 

Miriam: Hace unos 50 años había un rechazo a la costa, habían comentarios peyorativos, un poco más, porque decían «ahí solo viven los garífunas que huelen a pescado, huelen a lo otro», ahora hoy por hoy es una de las zonas más apetecidas y son territorios en disputa.

Ahora vivimos en territorio en disputa, por montón de cosas, por montón de intereses, empresarios, del turismo, del turismo de enclave. Honduras después de Colombia creo, es el país donde hay mayor producción de palma aceitera, y afecta a todas las comunidades. La mayoría de las comunidades garífunas, hoy por hoy, de hecho porque se convirtió en una apuesta política del Estado producir y sembrar palma africana en detrimento de la soberanía y la seguridad alimentaria.

Daniela: Durante más de 10 años Vallecito fue un territorio explotado casi al 80%, de él se extraía madera y se usaba para actividades ilícitas del narcotráfico. Hoy después de más de 30 años de su recuperación, en Vallecito se abre un horizonte para sanar la tierra y cuidar a la comunidad garífuna.

Miriam: Vallecitoes un territorio que hoy está considerado como digamos la tierra prometida, le han dicho mucha gente, y es interesante, ¿no?, el concepto de tierra prometida, es un poco como lo que nos decían nuestros abuelos y abuelas, encontrar espacios donde tú vas a recuperar lo que has perdido, y no solamente eso, sino encontrar lo que se necesita como pueblo. Se ha constituido en un espacio de construcción de soberanía alimentaria, en un espacio donde estamos construyendo algo que nos permita reafirmar la importancia de luchar por la cultura, la espiritualidad, por lo que somos como garífunas. 

Cuando entramos nosotras ahí y empezamos a luchar y decidimos luchar por Vallecito, nosotras lo único que teníamos eran nuestros tambores, nuestros sahumerios, nuestra espiritualidad, es lo único que teníamos, no teníamos otra cosa. Y fuimos haciendo un trabajo de presencia permanente, en lo cual al inicio lo llamamos como campamento de solidaridad, campamento de resistencia y lucha con Vallecito, hubo mucha solidaridad internacional también, gente que llegó de otros países.

Entonces, en ese sentido, en Vallecito cuidamos mucho la tierra, el territorio, procuramos protegerla en todo sentido y es un áŕea grande, pero también es un área con mucha presión. Por ejemplo en estos días hemos tenido incursión de gente que envía su ganado para dañar la producción nuestra ahí, con un propósito no solamente de dañar la producción, es porque también es una forma de presión, es una forma para que nosotros nos cansemos y le dejemos nuestra tierra, y Vallecito es una tierra sagrada. Honduras, al ser uno de los países más vulnerables por la crisis climática,  nosotros hoy por hoy estamos enfrentado la sedimentación del mar y muchas comunidades garífunas están siendo afectadas por el mar, porque el mar está entrando a las comunidades y Vallecito se convierte en un lugar donde podamos acoger a la gente que va a ser, y que ya es, desplazada ambiental por la crisis climática, porque hay comunidades que ya al entrar el mar se están comiendo o están destruyendo las viviendas de las personas y la gente tiene que salir de allí.

Maytik: Resistiendo tempestades, el coco se poliniza navegando grandes mareas e impulsado por fuertes vientos. Esta enorme semilla es una vasija viajera y en su germinar radican nuevas posibilidades: es casa, agua, fruto, sombra, es tejido, elementos que hacen posible la vida en las costas.

Miriam: Hoy tenemos sembrados casi 120 manzanas de cocoteros, esos cocoteros van a servir, no solamente para recuperar la dieta alimenticia del pueblo garífuna, sino que también constituye una apuesta por la salud, constituye una apuesta por fortalecer la dieta del pueblo garífuna, pero también constituye una apuesta para luchar contra de lo monocultivos, porque nosotros estamos llenos de palma africana alrededor, y estamos en ese proceso de lucha. Entonces, nosotros por eso es que apostamos a la necesidad de generar procesos y espacios territoriales autónomos, con soberanía alimentaria, en la cual podamos tomar nuestra propias decisiones, pero sobretodo también en la cual podamos trabajar con la visión de que tenemos que mejorar la alimentación, tenemos que ver la manera de cómo luchar contra la contaminación, luchar contra la alimentación que nos está matando, luchar también para revalorizar lo que es la medicina ancestral garífuna, y entender que la salud es, tiene que ser integral, que la salud es holística, que la salud tiene que ver con lo que comemos, con lo que respiramos, con lo que bebemos, con lo que está en nuestro alrededor.

Sanarnos nosotros es sanar la tierra, sanar la tierra es sanarnos nosotras también y nosotros, no podemos sanar la tierra si no nos sanamos nosotros y nosotras también, es decir, vamos a seguir siendo irresponsables de seguir consumiendo lo que consumimos, de no tomar control sobre el plástico, de no tomar control sobre los tóxicos que cada día le tiramos a la tierra. Hoy por hoy, uno de los grandes retos es el plástico y me aterra pensar que aún nosotros como activistas, como movimiento, como organizaciones, como comunidades no le damos el valor suficiente y necesario para interpelarnos a nosotros mismos y cuestionarnos por nuestro consumo del plástico, sólo estoy poniendo un ejemplo, la forma como consumimos, lo que nosotros utilizamos, porque todo va a dar a la tierra. Entonces qué bonito, luchar por nosotros para que no se instale una empresa en un territorio, pero las prácticas de consumo que tenemos nosotros siguen siendo igual o peor, qué estamos luchando? 

Y yo les voy a decir una cosa, la tierra se puede regenerar, es que la que está en peligro es la humanidad, sino veamóslo con lo que está pasando con la pandemia. La pandemia no es una cosa de por sí, así no más, la pandemia tiene que ver y está relacionada precisamente con ese modelo, y ese modelo y un sistema de supuesto desarrollo que lo que está haciendo es destruyendo la vida, ¿no? Y no solamente por los proyectos sino porque todo como nosotros vivimos, ¿no?

Maytik: Atendiendo la inagotable demanda de la industria de alimentos, el monocultivo de palma africana se ha expandido desmedidamente, despojando a los cuerpos-territorios, atentando contra la diversidad de los suelos, y con consecuencias graves para la salud colectiva. Esto puede revertirse ¿Con qué grasa cocinaban sus abuelas? Según donde estén puede ser aceite de oliva, ajonjolí o girasol, manteca de cerdo, cacao o mantequilla.  Cada territorio tiene fuentes de grasas diversas que pueden ser adquiridas de manera sustentable a través de cultivos o pastoreo locales. 

Es en el legado de una tierra fértil que existe la posibilidad de germinar nuevos futuros.

Miriam: Los pueblos tienen diferentes formas de comunicarse, una de las comunicaciones nuestras por supuesto es la música, verdad, las canciones, las prácticas que se hacen en las comunidades en la gente de cómo echa el cuento, nosotros tenemos unos cuenteros que les llamamos uradas en garífuna, verdad, y estos transmiten la información y es una forma de que la juventud sepa lo que pasó hace 200 años, hace 100 años en una comunidad, etc., etc. Y una de las cosas que sí es importante y que es necesario definitivamente, es cómo podemos ir registrando ese conocimiento, pero es complicado no por el hecho solamente de grabar, es que la historia del pueblo garífuna es expresiva. Y no es lo mismo que tu escribas algo a que tu muestres algo. Una forma de comunicación y de transmisión de la cultura del pueblo garífuna no cabe duda que es la música, no cabe duda que son los tambores. OFRANEH ha hecho un trabajo extraordinario en el sentido de que cada jornada es una jornada para hacerle un llamado a nuestros ancestros, ancestras en la cual hacemos todo un trabajo espiritual que esos jóvenes no lo van a olvidar tan fácilmente porque están participando, se le está llamando, están observando, están viendo y eso pues les ha ayudado muchísimo.

Nosotros después del golpe de estado, nosotros pedimos permiso a nuestros ancestros para sacar nuestros tambores a Tegucigalpa, nuestros sahumerios, nuestra espiritualidad, nuestra cultura, les pedimos a que nos dieran permiso y nosotros por eso es que estuvimos participando y apoyando y marchando durante casi 3 meses en Tegucigalpa con nuestros tambores. Y de tal forma  que incluso nuestros tambores, algunos tambores fueron secuestrados por la policía en una de las fronteras, porque los consideraban como algo diabólico pero también subversivo, ¿no?, de lucha y todo eso, entonces decidieron quitarnos los tambores y detenerlos, como detienen a personas, una locura, pero lo hicieron.

Daniela: Los pluricultivos celebran las relaciones entre las plantas y honran la memoria comunitaria de quienes las siembran. También regeneran el suelo y nutren la raíz cultural de las comunidades. Acuerpamos a todas las comunidades que han sido despojadas por los monocultivos de palma africana, de caña de azúcar, de soya. Acuerpamos también a todas las comunidades que resisten desde la siembra y el consumo cotidiano de los alimentos tradicionales de los territorios, de la yuca, el plátano, el coco y el maíz. 

Miriam: en este momento las mujeres somos las que estamos enfrente, nuestros cuerpos, nuestros pensamientos, nuestras apuestas políticas somos las mujeres las que estamos ahora, siento yo que hay una necesidad de apostar por procesos autogestionarios y autónomos, territorios, construcción de territorios autónomos, autogestionarios, y sobretodo también con un convencimiento de la importancia de encontrar ese elemento que nos haga llegar a la juventud.

Yo creo que eso es importante entender también que el cuidado tiene que ser, si bien es cierto, individual, pero también colectivo, comunitario, no? La protección y la seguridad, yo la consideró vital el fortalecer las redes, las articulaciones, las organizaciones y sobretodo el papel de las comunidades para autoprotegerse, el papel de las comunidades para fortalecer esa seguridad interna y las mujeres sobretodo para poder atender a las comunidades, pero también atendernos a nosotras mismas porque eso es lo más difícil para las activistas, para la defensoras, para nosotras las defensora es que también muchas de nosotras estamos enfermas y hay una necesidad también de darnos nuestro espacio de sanidad, de sanarnos a nosotras mismas para poder continuar la lucha.

Creo que es vital, vital, protegernos, curarnos, sanarnos para continuar la lucha, no podemos estar enfermas y me refiero a toda una comunidad, si la comunidad está enferma no va a poder luchar, entonces uno de los mensajes fundamentales para mi en este momento es que es importante luchar por la salud, por la salud, de nosotras, nosotros, pero también por la salud de la tierra y el territorio.

Maytik: Agradecemos a Miriam Miranda por esta entrevista que fue grabada a distancia, gracias a la persistencia colectiva de la OFRANEH y larga vida al proceso de Vallecitos. Gracias profundas también a Mercy, sin su apoyo esta entrevista no hubiera sido posible. 

Este episodio fue editado y producido por Daniela Fontaine y por mi, Maytik Avirama. La producción sonora y la composición son de Carlos Castañeda, y el diseño sonoro de Maytik Avirama y Carlos Castañeda. La transcripción de Gabriela Amor del proyecto Alma de Tierra. Daniela Fontaine en la identidad visual. Gracias por la co creación músical a Mercurio, Carlos , Sol, Manuela, Colibrí y Juanita de Casa Whipala. 

Muchas gracias por escuchar, mucha inspiración para todos sus movimientos y hasta muy pronto. 

Esta temporada cuenta con el apoyo de Doc Society Foundation. 


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