Feminismo decolonial

  • Producción y edición
    Daniela Fontaine
    Maytik Avirama
  • Diseño sonora
    Maytik Avirama
    Carlos Castañeda
  • Producción sonora y composición
    Carlos Castañeda
  • Identidad visual
    Daniela Fontaine
    Lizz Jaramillo
  • Transcripción
    Jessica Zalapa


Este es el onceavo episodio de la temporada 2: Resonanacias de sanación y resistencia.
Recomendamos escucharlo con audífonos para poder sumergirse en la experiencia sonora.

En este episodio hablamos con Ochy Curiel, activista, profesora, miembro fundador de la batucada la Tremenda Revoltosa y teorica del feminismo antiracista decolonial. Hablamos con Ochy sobre las heridas coloniales en abya yala, las propuestas del feminismo decolonial y la sanación como una apuesta colectiva para la construcción de otros mundos posibles.

Producción y edición

Daniela Fontaine
Maytik Avirama

Diseño sonora
Maytik Avirama
Carlos Castañeda

Producción sonora y composición
Carlos Castañeda

Identidad visual
Daniela Fontaine 
Lizz Jaramillo

Transcripción
Gabriela Amor


TRANSCRIPCIÓN

Ochy: No se trata de un pedazo de tierra, sino de un tejido social donde se da la vida, donde hay obviamente relaciones de poder, pero a que esas relaciones de poder hay que salirle colectivamente, sino vamos a seguir en lo mismo.

Radio Savia, vivencias de cuidado y sanación del cuerpo territorio. 

Un espacio de escucha para resonar el buen vivir.

En esta temporada 2 estaremos escuchando relatos y prácticas desde las voces de mujeres defensoras territoriales sanadoras comunitarias y guardianas de conocimientos ancestrales.

Testimonios de resistencia, cuidado colectivo y esperanza que lideran aconsejan e inspiran un tejido social abundante y diverso. 

Yo soy Maytik Avirama, yo soy Daniela Fontaine y juntas les estaremos guiando en esta travesía.  

Maytik: Los colonizadores europeos llegaron en barco, cruzaron el océano, se perdieron y la tierra firme de una isla caribeña los acogió con su calor salado. Fue en ese encuentro entre una isla y un barco, donde empezó una larga relación entre continentes, un encuentro de memorias e historias, una lucha de poder, una violencia innombrable. Somos de muchas maneras herencia de esa historia de encuentro, y somos también libres de renombrarnos, de honrarnos desde nuestras múltiples lenguas y expresiones. Somos territorio montaña, desierto, sierra, isla. 

Daniela: En este episodio hablamos con Ochy Curiel, activista, profesora, miembro fundador de la batucada la Tremenda Revoltosa y teorica del feminismo antiracista decolonial. Hablamos con Ochy sobre las heridas coloniales en abya yala, las propuestas del feminismo decolonial y la sanación como una apuesta colectiva para la construcción de otros mundos posibles. 

Este episodio es un poco diferente a los anteriores: hablamos de algunos conceptos teóricos e intentamos desmenuzarlos en una apuesta de construcción del conocimiento y resonancia entre saberes. 

Ochy: Bueno pues Yo soy Ochy Curiel Pichardo, nací en República Dominicana, tengo aquí en Colombia ya 15 años, Soy activista feminista decolonial que viene fundamentalmente de un activismo antiracista, lesbofeminista también y además soy música. Tengo un pie también en la universidad, digo que tengo un pie porque no me gusta decir que soy académica, esa no es mi vida, sencillamente doy clases en la universidad, y mi proyecto fundamental es el GLEFAS, el Grupo Latinoamericano de Estudios y Formación Feminista, que somos un tejido de compañeras, compañeres que estamos en diferentes lugares construyendo feminismo decolonial no solamente desde el pensamiento sino desde la acción política. Paisaje sonoro caribeño o universidad nacional con batucada

Yo vengo de la isla donde fue el primer laboratorio de experimentación del colonialismo, yo vengo de una familia materna, fundamentalmente, donde en un contexto en el que se negó la negritud todo el tiempo, mi familia estaba orgullosa de su negritud. Mi madre, mi abuela, mis tías, mis tíos, de hecho se llamaban los negritos de la esquina, porque vivían en una esquina, y eso en Domicana es muy revolucionario frente a la lógica hispanofila, que la gente siempre quería soñar con ser de la madre patria España y eso a mi me implicó muchísimo reconocerme como una mujer afrodescendiente ahi empezo todo.

Entonces para mi el Caribe ha sido fundamental, y tanto así que también mis investigaciones están dedicadas al Caribe porqué me interesa hacer activismo político allá, para descolonizar también ese Caribe que ha sido tan, primero que ha sido tan invisibilizado en la historia de la modernidad, a pesar de que sin el Caribe no se puede entender la modernidad. Y dos, porque el Caribe fue uno de los primeros lugares también de las resistencias fundamentales, por ejemplo como la Revolución Haitiana y las primeras luchas cimarronas, entonces por supuesto que yo soy súper caribeña, ese territorio para mi es fundamental en mi vida, en mi pensamiento y en mi acción política.

Dani: Desde el caribe, Ochy junto con Yuderkys Espinoza y más compañeras iniciaron el pensamiento y la práctica del feminismo decolonial. Para comprender lo que esto significa, quisimos primero profundizar en qué es la colonialidad. Ochy nos cuenta más. 

Ochy: Desde chiquititas y chiquititos estamos estudiando historia desde una memoria, por ejemplo, que nos dijo que Colón descubrió América y eso lo vamos repitiendo durante años, durante generaciones con todo lo que implica decir Colón descubrió América. En los últimos años se ha colectivizado un poco más la lucha por el tema de la memoria, no solamente en términos de conflictos armados sino también la memoria de la colonización. Osea a propósito de los 500 años que celebraron los Estados y la iglesia católica sobre el descubrimiento de América o la evangelización como le llamaron, o el encu entro entre culturas, ahí empezó a instalarse en esta región otra narrativa de que lo que hubo fue un genocidio.

Lo que estamos viendo hoy con los megaproyectos, con la minería, con todo eso es más o menos exactamente la misma lógica que empezó en 1492, que casualidad que son los pueblos indígenas, afro y campesinos quiénes son los más afectados de esta política, claro, porque han sido precisamente esos sujetos quienes no han sido considerados suficientemente humanos ¿no? 

Una persona indígena, una persona negra, una persona campesina, es dentro de la lógica de la modernidad quienes se consideran que no tienen racionalidad, o que tienen otro tipo de racionalidad que no es válida, que no tienen conocimientos, que no tienen digamos ciertas lógicas de belleza aceptadas dentro de la modernidad occidental, etc. Y además eso significa entonces que si esas personas son consideradas de esta manera, los lugares donde viven, que son sus territorios, sus comunidades, no tienen valor, y como no tienen valor para esta lógica moderna, pues obviamente son usurpados.

Ese es el primer análisis que nosotras hacemos como feministas decoloniales, no solamente las feministas decoloniales sino el giro decolonial a nivel general.

¿Por qué están asesinando a la mayoría de los líderes sociales tanto en Colombia como en toda Abya Yala? Que son afro, que son indígenas, que son campesinos, porque ellos sí saben lo que les significa el territorio. No en términos de mercancía como diría la lógica capitalista, sino que es un tejido social, ese tejido social es donde nacieron, donde crecieron, donde está el río, donde está la montaña que le da vida, que le produce ahí sí buen vivir en el sentido de que no es la lógica consumista, sino cómo es que se piensa digamos un buen vivir en términos de relaciones.

Es decir es en ese momento que se construye al otro, en este caso los pueblos originarios y luego los africanos y africanas que fueron forzosamente traídos, y en esa relación es que se empiezan a establecer jerarquías raciales, sociales, sexuales, todo tipo de jerarquías empiezan desde ese mismo momento.

Maytik: Oponiéndose a la imposición de la idea de que hay vidas y cuerpos que valen más que otros, el feminismo decolonial surge como una apuesta de recuperación de conocimiento y de revitalización de una memoria colectiva que lleva más de 500 años resistiendo. Es momento de narrar nuestras historias. 

Ochy: Entonces, ¿qué es el feminismo decolonial? En primer lugar es una apuesta de recuperación de nuestros propios conocimientos. En segundo lugar, es una complejización de nuestras propias teorías, de nuestras propias prácticas políticas que veníamos haciendo. En cuarto lugar es un cuestionamiento al feminismo blanco que asume a las mujeres como homogéneas, que no les interesa el tema de lo que propone el feminismo negro que es la matriz de opresión, es decir, todavía hoy el feminismo blanco, blanqueado, blanco mestizo, sigue pensando que las luchas feministas tienen que hacerlas las mujeres, y la mitad de esas feministas piensan que las mujeres es un cuerpo que tiene una vulva, a pesar de que hemos avanzado tanto en decir que es una construcción social.

Y las luchas políticas de ese feminismo se centran solamente en la cuestión del género viéndolo además binariamente, nosotras no, las feministas decoloniales pensamos que ese feminismo decolonial tiene que romper con las lógicas heterocéntricas, tiene que romper con las lógicas esencialistas de pensar que a todas las mujeres nos ocurre exactamente lo mismo. Pero además queremos salir de la categoría mujer, es más, no la queremos reivindicar, al contrario, es un lugar de la opresión, entonces queremos salir de ahí también. 

El feminismo decolonial no solamente se centra en una acción política que sea estilo ciertos movimientos sociales como el sindicalismo, como la izquierda, que es toda una caja de herramientas cerradas en cómo tienen que hacerse las asambleas, las formas del hacer. Nosotras creemos en el arte,  por ejemplo, como un elemento central para hacer política, creemos en la oralidad, creemos en las imágenes como elementos claves para hacer política.

Descentrar las representaciones históricas que se han tenido sobre nuestros territorios, sobre nuestras comunidades, hacemos un análisis geopolítico que no solamente se centra en el Estado nación, eso es muy importante: nuestro objetivo político es la liberación. Y el buen vivir es eso, osea el Buen Vivir es pensar que estamos fuera de las lógicas del Estado, lo cual no quiere decir cuando estamos fuera de las lógicas del estado que no entremos en relación con el Estado, por supuesto, ya el hecho colonial nos hizo entrar, pero tener bien claro cual es el fin, cual es el propósito fundamental de un proyecto de liberación.

Y además hay otra cosa muy importante, ese proyecto de liberación va a ser construido, y está siendo construido por mucha gente, no solamente ni por las mujeres, ni por los indígenas, ni por los afros, tienen que ser sujetos múltiples que estemos en una condición de entender que la violencia nos traspasa a mucha gente, que el poder nos traspasa a mucha gente, por tanto que quien se libera ahí es mucha gente. 

Maytik: En un archipiélago, las islas nos enseñan la interconectividad. No viven aisladas, la limitada porción de tierra visible es parte de una geografía más compleja, de un sistema de intercambio constante entre los seres y elementos que se afectan entre sí.   

Ochy: Cuando estamos hablando del feminismo decolonial siempre vamos a hablar de comunidad, que es un elemento en el que coincidimos con el feminismo comunitario. Pero la comunidad no son solamente las mujeres, las mujeres son mujeres, son hombres, son personas trans, son animales, son montañas, son los ríos y por tanto centrar el análisis de territorio cuerpo en torno a las mujeres, a mi me parece que es un error político, no solamente teórico. 

Porque es lo que más o menos la lógica del feminismo blanco ha impactado en las comunidades, la cooperación internacional y es: hacer cosas solamente de mujeres. Eso yo lo pase, yo fui separatista pero desde que soy feminista decolonial siempre pienso en colectivo. Y cuando estamos pensando en colectivo, esta cosa de relacionar el territorio cuerpo con la vida, o dar vida, parecería que la plantas no dan vida, parecería que los hombres no dan vida cuando siembran, por ejemplo los hombres campesinos, parecería que la vida, o dar vida está fundamentalmente relacionado con la cuestión de parir y eso yo, lo siento mucho, pero en esta época de mi vida no podemos seguir pensando eso.

Incluir a los hombres en las prácticas comunitarias ya es un problema porque hace tiempo que los hombres están incluidos, eso no quiere decir que no son machistas, muchísimos son machistas. Porque las comunidades siempre se han pensando en colectivo y aquí no hay una lógica de las mujeres por un lado, los hombres por un lado, los niños por un lado, las juventudes por un lado, es decir, eso es una cosa que la lógica moderna feminista pero no solamente feminista, también desde los movimientos sociales, de esa lógica de separación que la lógica moderna nos impuso, que nosotras mismas hemos reproducido como feministas. 

Lo primero que tenemos que entender es: ¿Qué fue lo que hizo que hubiese un feminismo separatista o de mujeres? Lo hizo por un lado, obviamente el machismo pero también lo hizo el Estado en el sentido de pensar fragmentalmente a los sujetos, osea el Estado colonial pensó el sujeto como mujeres, indígenas, afro y lesbianas y por eso las políticas públicas están definida de esa manera. Tú no vas a encontrar una política pública desde el Estado que sea hacia lesbianas negras o afroindígenas o en situación de discapacidad, no lo vas a encontrar, osea la segmentación es parte de la ontología del estado nacional.

Daniela: Hay una herida profunda que sangra cotidianamente en estas tierras. Honramos la resistencia de los pueblos de abya yala. Con nuestros sabores, saberes y rezos hemos sobrevivido a la violencia sistémica, es decir repetida  y a la violencia estructural, es decir de las formas sociales que nos han sido impuestas desde hace más de 500 años. Agradecemos a nuestros ancestros, nuestros cantos, nuestros guías, por tanta fortaleza, persistencia y raíz. 

Ochy: Si no hubiera sido por la ancestralidad espiritual nuestros ancestros y ancestras no hubieran sobrevivido, y eso fue allá pero puede ser aquí al día de hoy, me entiendes. A pesar de que ha habido una lógica totalmente judeocristiana para eliminar estas espiritualidades ancestrales afros, en este caso, han sobrevivido históricamente, se han camuflado a través del sincretismo, le han dado otro nombre pero han sobrevivido. 

¿Qué permite esa espiritualidad ancestral?

Primero conectar pasado, presente y futuro que además no es una lógica lineal, no es que el pasado fue ayer sino como dice una compañera maya el futuro ya fue, ¿no? Entonces hay una lógica espiral, circular de lo que es el presente, pasado y futuro,cuando tenemos ancestras y vamos haciendo ancestras a seres que ya no están con nosotras y nosotros se convierten en un referente de lucha política, desde los cimarrones hasta el día de hoy las compañeras y compañeros que han caído en la lucha como Berta Cáceres por ejemplo, que han caído o que la han asesinado precisamente por defender ese territorio y esas comunidades. 

Yo creo que las heridas coloniales están ahí, el racismo es una herida colonial y todo lo que le significa a la gente ser víctima del racismo, el sexismo también, el heterocentrismo también fue una herida colonial, es decir, todas las violencias que están basadas en la lógica de la modernidad donde la gente se piensa inferior, donde se piensa que no es lo suficientemente inteligente, donde sus conocimientos no son validados, todo eso son heridas coloniales y se llevan en el cuerpo, pero no en un cuerpo individual, se llevan en un cuerpo colectivo.

Entonces, ante eso yo estoy de acuerdo con la sanación pero cómo, porque yo creo que en los últimos años hay una lógica de la sanación que inclusive las mismas feministas, incluso muchas feministas indígenas y afros se han ido por una sanación insisto, blanca. Que la gente se piensa que solamente ella se tiene que sanar de algo cuando es una cuestión estructural. Es como diría Audre Lorde, yo no me salvo sola, no puedo salvarme sola mientras alguna de mis hermanas estén en condiciones de violencia, etc.

 Entonces, yo creo que la sanación tiene que ser colectiva, tiene que ser, no hay de otra, sino, estaríamos reproduciendo la lógica individualista del capitalismo además con todas estas modas de sanación que hay en los últimos años, que se han convertido en un mercado, además.

Dos, creo que las maneras de esa sanación son diversas. Por ejemplo yo siempre he dicho que mi mejor lugar de la sanación es el tambor, o es la música, es decir, cuando yo estoy con la batucada, cuando estoy tocando tambores, cuando estoy haciendo música con mi gente no hay depresión alguna que se acerque, aunque es un proceso largo, lo que quiero decir es: ¿cómo descentrar una visión de la sanación que no sea blanca? Y con blanca no me refiero solamente al color de piel, sino a una sanación que además nuestros pueblos han tenido siempre. 

Por ejemplo, en el Caribe hay una vaina muy maravillosa que es el baile ligado a la bachata, al trago que se hace en la esquina por ejemplo, que viene la gente vecina, que vienen los amigos, que la gente toma una cerveza pero a la vez está escuchando un merengue, está escuchando una bachata, eso es sanación para mi. Cuando yo voy a Dominicana eso es lo más maravilloso que existe para la sobrevivencia, porque ¿qué es lo que busca la sanación? sobrevivir, existir. Como decía Alice Walker, la alegría es la mayor resistencia que podemos tener y el Caribe es eso  la gente se puede estar muriendo de hambre, la gente puede estar mira llevándosela no sé quién pero siempre hay un chiste, siempre hay una vaina alegre, esa es la mayor sanación para mi 

Daniela: Con el calentamiento global, las islas son los ecosistemas más amenazados por el crecimiento del mar y la pérdida de diversidad ecosistémica. Cientos de pescadores, colectivas, organizaciones luchan por expandir la voz y las necesidades de las comunidades isleñas. Hoy, acuerpamos su lucha, su incertidumbre y su dolor. Acuerpamos a los pueblos que a pesar de las circunstancias le apuestan a la vida y  resisten desde la juntanza, la celebración y el vivir sabroso en los territorios ancestrales. 

Ochy: Yo creo que tenemos que fortalecer cada vez la idea de la comunidad, y esa comunidad no tiene que ser rural, esa comunidad es por proyectos políticos, esa cosa de que la lucha solamente es en torno, que el feminismo solamente tiene que hacer una lucha con las mujeres, o que los indígenas tienen que ser una lucha solamente con los indígenas, o el antirracismo es de los afros, eso fue parte de la lógica colonial que nos fragmentó, que nos separó, entonces en ese sentido yo creo que mi mensaje fundamental es cómo pensar recuperar esta lógica comunitaria que nuestros pueblos la han tenido pero que no la hemos valorado suficientemente, yo creo que es la clave, en este  momento histórico. 

Maytik: Gracias a Ochy Curiel por esta entrevista grabada a distancia, una tarde de junio del 2021. Gracias a GLEFAS por recordar que existen otras maneras de ser y resistir, por pensarse y construir conocimiento en comunidad.

Este episodio fue editado y producido por Daniela Fontaine y por mi, Maytik Avirama. La producción sonora y la composición son de Carlos Castañeda y el diseño sonoro de Maytik Avirama y Carlos Castañeda. La transcripción de Gabriela Amor del proyecto Alma de Tierra. Daniela Fontaine y Lizz Jaramillo en la identidad visual. Muchas gracias por escuchar, mucha música, mucha  alegría y calle para todos sus movimientos. 

Recuerden que pueden seguirnos en Instagram y Facebook como radio_savia y en youtube como Radio Savia. También pueden pedirnos los episodios en mp3 al número de Whatsapp +57 313 8556060. Queremos escucharlos y entrar en contacto con radios comunitarias, si tienen sugerencias también las recibimos. Muchas gracias!! 

Esta temporada cuenta con el apoyo del Climate Story Lab de Doc Society Foundation.


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