
- Producción: Daniela Fontaine, Maytik Avirama
- Guión: Daniela Fontaine, Luz Estrello, Arely Amaut y Maytik Avirama
- Edición de guión: Daniela Fontaine, Luz Estrello, Arely Amaut y Maytik Avirama
- Diseño sonoro: Maytik Avirama y Carlos Castañeda
- Producción musical: Carlos Castañeda
- Grabación en campo: Candy López Sotomayor
- Portada: Daniela Fontaine y Sebastián Giraldo
- Producción en campo: Arely Amaut y Rosa Rondinel
- Asesoría vocal: Gabriela Guraieb
- Investigación y Substack: Frida Chiu
- Comunicación y redes sociales: Santiago Atehortúa
- Música adicional: Mayoras, mayores y mayordomos de San Pedro de Casta, Perú, Walinas, 3 de octubre de 2023.
- Registro sonoro adicional: Arely Amaut.
Este es el quinto episodio de la tercera temporada de Radio Savia en colaboración con @radio_apu . A través de él, viajamos a la cuenca del río Lurín, en Perú, para escuchar sobre la siembra y la cosecha de agua, junto a guardianes que sostienen saberes ancestrales y acciones colectivas. Este episodio es un tejido de voces que cuestiona las obras de “materia gris” y nos devuelve la memoria de la “materia arcilla”: infraestructuras hechas con piedra, tierra y conocimiento transmitido por generaciones.
Nos invita a mirar hacia la cumbre de los cerros, a reconocer las venas invisibles del río, a preguntarnos qué estamos haciendo con el agua que pasa por nuestras manos cada día, y a no olvidar que su cosecha depende siempre de la siembra.
Es una invitación a imaginar, a pensar otras formas y a dejar de ver el agua como un recurso para abrazarla como vida.
Escúchalo con audífonos, con un vaso de agua cerca y el corazón dispuesto a dejarse tocar.
TRANSCRIPCIÓN
Maytik: En los Andes, el agua ha sido sembrada desde tiempos antiguos por culturas ancestrales. Este saber, transmitido por generaciones a través de la palabra y la práctica, nos invita a honrar el recorrido del agua, desde su siembra hasta su cosecha. Y también nos invita a atestiguar la transmisión de un saber milenario de cuidado que resiste, guardianado por los Apus, montañas sagradas y sus habitantes. Hoy, esa agua sembrada es usada por megaproyectos que la desvían, contaminan, secan. ¿Cómo se cuidan y comparten las semillas de agua en medio de la crisis hídrica?
Rosa: He aprendido que el agua no es un recurso, que el agua es nuestra madre que nos cría y que nosotros debemos de cuidarla, porque todo lo que nos da, todo lo que estamos viendo aquí, este verdor hermoso es gracias al agua.
Daniela: Este es un episodio coral, una colaboración entre Radio Savia y Radio_APU, una radio vivencial y autogestiva que transmite desde la periferia sur de Lima, Perú. Vamos a adentrarnos en la cuenca del río Lurín, sintonizándonos con un tejido de voces de personas que se organizan en torno al cuidado del agua en este territorio peruano. Les dejamos con Arely, de Radio_APU, quien será nuestra guía en el recorrido por la cuenca del río Lurín.
Arely: Hola, soy Arely, artista y educadora comunitaria, cocreadora de Radio_APU. Hoy vamos a escuchar a algunos guardianes del río Lurín: uno de los tres grandes ríos que emergen de la cordillera de los Andes y que dan vida a la enorme ciudad de Lima, que no deja de crecer en medio de un ecosistema desértico costero. Comenzamos el recorrido recibiendo desde la cuenca alta, al yachachiq Gregorio Ríos, arquitecto del campo que desde sus 20 años se ha dedicado a la construcción y promoción de diversos sistemas e infraestructuras hídricas en distintos lugares del Perú.
Gregorio: Mi nombre es Gregorio Ríos López. Vengo de la tierra de San Pedro de Casta ahí he nacido, allá quedaré. Estoy luchando por que se haga realidades todas las infraestructuras hídricas, todos los sistemas para sembrar el agua, que es una visión al futuro, porque todos necesitamos el agua. Todos sabemos que el mejor recuerdo legendario que nos han dejado son los incas, los preincas, las huellas de cómo recuperar el agua. Ellos nos han dejado muestras muy valiosas, vasos hídricos, cubetas hídricas, de qochas y algunas lagunas. Entonces, con este trabajo de recuperación de infraestructuras hídricas, nosotros estamos continuando porque es elemental el recurso hídrico, el agua. Y ya sabemos que los pueblos en faenas comunales hacen este trabajo para tomar agua limpia, pura, cristalina, natural, con todos sus requerimientos sanos. Eso es lo más valioso que hay en las comunidades altoandinas.
Arely: La siembra y cosecha del agua de lluvia, es una tecnología ancestral de captación, infiltración al subsuelo y distribución de agua desde las cuencas altas. La captación la realizan las amunas, a través de una pradera de rocas grandes y el ser humano es quien construye los canales amuneros. La elaboración de infraestructuras hídricas se vincula a un profundo conocimiento de la montaña desde las y los preincas en los Andes de Lima y del Perú. Gregorio comenzó a dedicarse a la siembra del agua al notar que su tierra se iba secando poco a poco. Entonces, reunió a las autoridades de su comunidad y de otras comunidades vecinas, hasta lograr una articulación fuerte que se ha dedicado al mantenimiento y recuperación de las qochas, reservorios y de los canales amuneros ancestrales, que recolectan, conducen y distribuyen agua para alimentar las amunas, y para llevar agua a los cultivos.
Gregorio: La ladera de los cerros de las comunidades de todo pueblo andino tiene, pues, para hacer cubetas hídricas, vasos hídricos; tiene para hacer cochas, lagunas, represas; tiene para hacer canales, acequias, conductos que llevan el agua, almacenan el agua y lo conducen el agua; tienen para hacer reservorios. Aparte, sobre eso tienen para hacer forestación pasturas, montes nativos, que van a originar las amunas. Todos estos espacios originan el acumulamiento de agua, que son los acuíferos y los acuíferos verdaderamente van a producir manante y al final van a florecer en alguna parte de las quebradas de las laderas algunos ojos de agua, los que son cortos, en cambio los acuíferos que son largos, que llevan kilómetros, que lo llevan del agua a diferentes sitios, que ya viajan por el subterráneo a la costa.
Maytik: Escuchando a don Gregorio vamos comprendiendo la complejidad que compone un río, donde no todas sus venas, microbiota, funcionamiento son visibles desde la superficie. Cuando estás cerca a un río: ¿cómo te relacionas con todo lo que no alcanzas a ver?
Gregorio: Tomar fuerzas, alegrar los espíritus, acompañar con los cumplimiento que estamos haciendo en esta hermosa mesa para dejar, pe, más caudales para el futuro que viene. No nos quedemos estancados, no nos quedemos paralizados, sino impulsémonos a tener más agua, eso es lo importante.
Arely: Para vivenciar las enseñanzas de Gregorio, nos reunimos en Antioquia, una de las zonas donde el río aún está limpio y se cuida comunitariamente. Junto a las autoridades locales ofrendamos flores, frutas y kintus formados con tres hojitas de coca, a una de las 6 bocatomas principales, que reciben el agua del Río Lurín. Reunides en este nudo de agua, nos dispusimos a la escucha
Gregorio: De la siembra del agua depende la cosecha del agua. Eso no se olvide. Bendita sea esta mesa que nos escuche la toma y algún día volvamos a cumplir mejores cosas y tener mejores augurios.
Daniela: En la cuenca alta del Lurín se siembran las semillas de agua y es en la cuenca baja donde se cosecha el fruto de esta siembra, aunque no siempre de la mejor forma. En algunas partes de la cuenca, como en la comunidad de Antioquía, la cosecha de agua se hace con faenas comunitarias, y cada generación prolonga un tramo de los canales. Así, cada canal, lleva la memoria de abuelos, hijos y nietos. Pero entre más nos acercamos a la ciudad, la cosecha saludable se complica y muchas veces se olvida de dónde viene el agua que sale del grifo.
Gregorio: Cosecha de agua es cuando ya el ser humano captura el agua de los ojos de agua y se lo lleva por acequias o se lo lleva por tuberías a su lugar de destino donde él va invertir el agua. Ya sea sus cultivos, ya sea en su casa, en su vivienda, para tomar sus alimentos o para crear otras áreas de producción, como es la piscicultura, áreas ornamentales, áreas de bosque, de pastura, lo capturan el agua y lo llevan a que produzcan estos elementos, es la cosecha del agua. Pero ese afloro de ese ojo de agua, de ese manantial, de ese puquial, ¿de dónde viene? Son productos de la siembra natural que la naturaleza nos está entregando, que dura corto tiempo, sobre todo en invierno, pero el ser humano tiene que introducirse a construir mucho más de lo que existe. Infraestructuras nuevas, ¿cuándo lo vamos a hacer? Todos están esperanzados que el Estado lo haga, que cuando hay plata, que les dé plata, pero eso nunca va a ser. Las comunidades deben despertar para hacer este tipo de trabajo. No hay otro camino.
Maytik: Gregorio afirma que la modernidad promueve obras de “materia gris”, grandes y costosas. Por ejemplo: las presas o acueductos que prometen solucionar el desabasto, hechas de cemento. Pero lo que nos recuerda la tradición andina es la posibilidad de construir obras de “materia arcilla”, grandes o pequeñas, son muy eficientes y más respetuosas de la naturaleza.
Arely: ¿Cómo se hacen estos sistemas que tú nos decías es a base de arcilla, piedra? ¿Podrías contar cuál es ese saber que se ha transmitido y que tú hasta ahora practicas? Porque no es una mezcla como la hacen las máquinas.
Gregorio: Claro, el manejo de la piedra el hombre andino lo sabe muy bien, cómo sentar una piedra, cómo cuadrar, cómo armar, cómo hacer una pared. Lo sabe muy bien. También muchos saben el manejo apropiado de cómo utilizar la arcilla, que en la práctica no es fácil, tiene su modalidad, su truco, tiene su forma. Cómo manejar la arcilla para invertirlo en un sistema de infraestructura de construcción, sea en una pared, sea en un canal, sea en un dique: tiene su forma. Pero la arcilla es el elemento básico, elemental, prioritario que se necesita, que se utiliza para hacer las mejores infraestructuras en el caso hídrico. Tenemos huella de los incas. Cientos de años, miles de años, mira cómo están perdurando, que duran cientos, miles de años. Tenemos la huella moderna de canales, cemento que duran veinte, treinta años después ya comienza el deterioro. Cincuenta años, ya están rajados, ya están inutilizados, ve, a pesar que son métodos y sistemas modernos de uso. Sirven para un momento. En cambio, un trabajo con arcilla te sirve pa’l futuro, para los bienes que vienen, solamente lo que necesitan es mantenimiento. En el Perú, el mantenimiento a estas infraestructuras se ha olvidado con la invasión de los españoles que han venido a sabotear todo. En este tiempo, que decimos que es moderno, el uso de infraestructuras con material gris mata la flora y la fauna, y también hasta los usos y costumbres, lo eliminan. La única manera en que la flora y la fauna se recuperen es utilizando los recursos del lugar en todos sus sistemas hídricos. Y para recuperar el agua, recuperar el suelo y recuperar el medio ambiente.
La cosecha del agua depende de la siembra del agua. Las estructuras, las infraestructuras de siembra de agua, ¿cuándo lo vamos a realizar? Para alimentar mejor la cosecha. Apurémonos a, como digo, ya no sólo mirar al mar, todos, sino mirar a la cumbre de los cerros, y viajar e ir a construir infraestructuras para sembrar agua.
Arely: Siguiendo nuestro recorrido por el sagrado camino del Río Lurín llegamos a las Lomas de Lúcumo, en la cuenca baja. Se trata de un ecosistema desértico costero, con variaciones estacionales muy marcadas debido a los cambios en la humedad a lo largo del año. Así, en verano es sumamente seco, pero en invierno reverdece. Llegamos con Gregorio, para sintonizar el mensaje de la neblina andina con el de la húmeda brisa que llega del mar. En la comunidad Quebrada Verde, nos recibe María Guillén.
[María, ella es una persona que toda su familia, su papá, especialmente le dedicó mucho cariño a de investigar y a cuidar esta parte de las Lomas]
María: Mi nombre es María Guillén. Soy socia fundadora de la Asociación de Lomas de Lúcumo, y lo que yo siempre tengo el objetivo es cuidar y conservar nuestro espacio natural, que sea duradero para nuestros nietos, bisnietos, los que vienen, para nuestra comunidad. Porque realmente, como, si hablamos a nivel Perú, realmente nos estamos quedando sin espacio verde.
[El maestro hace las infraestructuras de siembra de agua.
María: ¿Pero cómo? ¿Tienen que esperar estación o en cualquier momento se siembra el agua?
Gregorio: Cualquier momento, pero lo podemos hacer hasta en verano, pero hay que adaptar, hay que acoplar otros tipos de infraestructuras]
Daniela: María le contó a Arely que antes todo ese territorio era zona agrícola, de pastoreo y ganadería. Su padre, madre y sus abuelos eran pastores que llegaron y se asentaron en las lomas hace más de 100 años. Ahí se vivía del ganado y de la siembra, pero al pasar el tiempo las nuevas generaciones dejaron de interesarse por la actividad ganadera y buscaron migrar a la ciudad. María nos cuenta que empezaron a llegar pobladores de fuera para construir sus casas en la Lomas lo que generó que se organizaran para cuidar el territorio que aún hoy resguarda plantas endémicas.
María: Entonces nosotros veíamos que todo el pueblo se llenaba de casas, ya se querían subir hasta las Lomas. Venía gente de otro lado. Más o menos en el 85, ya la gente quería venir, subirse a las Lomas a hacer su casa, todo, nosotros como pueblo: “no a las lomas, no, si no lo cuidamos, se va a llenar de vivienda”. Siempre le hemos estado cuidando, porque también no era que éramos pastores y pastoreamos por todos lados, sino que se zonificaba: el primer mes era de tal sitio a tal sitio, así para cuidar el pasto. Entonces, nosotros, cómo que se va a llenar de casas y de ahí empezamos: “no, nosotros tenemos que conservarlo y todo”. Y desde ahí, nosotros hemos empezado a trabajar todo un plan de desarrollo y por eso tenemos el pueblo hasta un cierto lugar. Después ya vienen las Lomas y nadie puede subir más arriba, todo está territorialmente trazado.
Arely: La Asociación Circuito Ecoturístico Lomas de Lúcumo inició en 1996 y actualmente resguarda 150 hectáreas. El padre de María, el señor Patricio Guillén, participó activamente en la protección de la zona. En el 2003 inauguran el circuito ecoturístico, y en el 2013 logran el reconocimiento oficial (por parte del estado) de “ecosistema frágil”, que de acuerdo con la ley peruana, cuenta con medidas adicionales para su conservación.
Daniela: ¿Cómo se nombra un territorio? ¿Qué historias nos cuenta el nombre del lugar que habitamos?
Gregorio: ¿Por qué le llaman Lúcumo?
María: Porque en la parte alta eran árboles de lúcumas, que habían sembrado ahí, hoy en día hay uno, nada más queda que es el antiguo, pero los demás han caído.
Gregorio: ¿Por qué han caído?
María: Lo que pasa es que hay, bueno, no como decirte científicamente, sino que nosotros determinamos era que por decirte, la cementera está en la espalda. Todos los días hay detonaciones, habían varios ojos de agua, y eso ya se fue desapareciendo más o menos ya del setenta eran casi los últimos que había y después desaparecieron. Entonces, nosotros pensamos que esas detonaciones que hace todos los días, esa vibración ha hecho que toda humedad se vaya abajo
Arely: Exactamente eso, destruir. Ajá.
María: Mira, más o menos entre dos y dos y cuarto, sientes un remesón, como temblor. Ya. Esa es la detonación que hacen todos los días
Arely: Los ojos de agua se cierran, el agua se espanta.
Daniela: Una de las grandes amenazas para el agua en las Lomas de Lúcumo son las detonaciones constantes que hace una empresa cementera, la UNACEM, que además es la dueña de casi el 70% del ecosistema, incluida la zona resguardada por la comunidad de María.
Arely: Siguiendo el camino del agua, en una comunidad vecina, visitamos a Rosa, cocreadora de radio_APU y profesora en la comunidad Julio César Tello. Juntas acompañamos el proyecto de revitalización del río Lurín, desde la recuperación de saberes/haceres ancestrales, organizando faenas de limpieza y agradecimiento ritual al río, caminatas, y círculos de escucha mutua con el río y la comunidad.
Rosa: Bueno, mi nombre es Rosa Inés Rondinel Carrillo. Soy coordinadora en la escuela de comité ambiental y gestión de riesgos y desastres y coordinadora del del proyecto “Revitalizamos al Río Lurín”.
[Paisaje sonoro]
Rosa: Era un espacio donde mis estudiantes y mis docentes podían venir y contactarse con la naturaleza, saberla escuchar, saber escucharse a sí mismo también, porque eran espacios de escucha cuando veníamos con los estudiantes a apreciar la naturaleza. Aprendí a escuchar al Apu. Aprendí que el Apu es un espacio de encuentro.
[Paisaje sonoro]
Arely: En este ir y venir nos encontramos con las y los centinelas del río Lurín, que es como Rosa llama cariñosamente a sus estudiantes.
Rosa: Por qué son centinelas, por qué han elegido pertenecer y escucho a varios, que es porque también sus abuelitos les han contado sobre el río, cómo era antes, saben historias, conocen. Escucharlos a ellos también uno dice “bueno, entonces son sabios también”.
Los jóvenes están muy preocupados con la situación del río Lurín, la cuenca baja. Yo siento su preocupación y querer hacer algo. Si es una limpieza, si es un taller, una caminata, si hay que ir a tocar puertas. Es: “¡vamos, vamos a hablar con el alcalde, profesora. Vamos!”
Estudiante: Una pregunta, ¿cómo podríamos aprender sobre hacer agua natural acá en la institución educativa?
Gregorio: Ya, un ejemplo bien práctico: construir un depósito, un tanquecito. Construir un tanquecito de este tamaño, abajo lo llenamos de piedra, más arriba lo llenamos de arena gruesa. Lo llenamos de carbón más arriba. Arena fina. Le echamos el agua. El agua se va a sedimentar. Va a bajar, en ese trayecto de acá a acá, el agua se va a purificar. Si el agua es sucia, se va a volver limpia. Agua pura limpia, sana, natural. Estudien para lograr esta visión. Hasta pronto conmigo. Gracias.
Rosa: ¿Qué está enseñando el río? El río está enseñando a estos jóvenes, a nuestros estudiantes a que se puede hacer algo, que podemos hacer algo. Y aparte nos ayuda también a que ellos indaguen, investiguen, desarrollen otras habilidades y otras competencias dentro de la escuela también. Es que ellos mismos organizan, ellos mismos van a comprar las cosas. Y qué bueno que nosotros, cómo podemos canalizar toda esa energía, y acompañarlos. Y juntos de la mano, vamos a seguir con ese camino de revitalizar al río. Realmente vamos a continuar. Eso no tiene fecha de caducidad.
Daniela: ¿Qué nos dice nuestra relación con la Yakumama sobre nosotras mismas y nuestras historias? Tal vez si volvemos a escuchar a los ríos y a las montañas podamos desentumecer el dolor de la violencia, del extractivismo, de la contaminación y del despojo.
Rosa: Yakumama, yo recién lo aprendí con esa vivencia de las Lomas, y yo aprendí que que yaku era agua, yakumama, que es un saber ancestral en el Ande y en la Amazonía, que ellos cuidan el agua y ellos quieren el agua como su yakumama, como su madre que los cría. Yo no sabía, desconocía, para mí eso fue algo nuevo, porque siempre nos enseñaron, en la escuela y en la formación pedagógica que tengo, que el agua es un recurso. Pero yo, con este trayecto de este aprendizaje, este recorrido que estamos haciendo, he aprendido que el agua no es un recurso, que el agua es nuestra madre que nos cría y que nosotros debemos de cuidarla, valorarle y cuidarla, porque todo lo que nos da, todo lo que estamos viendo aquí, este verdor hermoso es gracias al agua.
Daniela: Compartimos un llamado a fortalecer la transmisión de saberes ancestrales de la crianza mutua, a recordar que esta labor con Yakumama y la madre tierra es colectiva, está sucediendo en diversas latitudes y territorios y sus guardianes no están solos.
Rosa: No solamente es Perú, o sea, es latinoamérica, es el mundo, son escuelas que están haciendo, comunidades que están trabajando y luchando por recuperar no su río o una naturaleza que lo están contaminado. Y todos somos uno, porque la tierra es una casa que nos alberga a todos. Entonces, es la única casa que tenemos y que tenemos que cuidar todos, y compartir experiencias, en Colombia, qué hacen en México, ¿qué están haciendo? Y de repente lo que están haciendo ellos puede funcionar acá o lo que hacemos acá puede funcionarle a ellos. Que no estamos solos, que hay muchas personas que tienen el mismo objetivo y las mismas metas que nosotros de cuidar y preservar el medio ambiente. Que nos unamos, que sigamos perseverando por salvar, por cuidar a nuestra madre agua, a nuestra madre tierra, juntos y que nos sigamos motivando porque eso es vida y nos da vida. Eso es lo que nos va a salvar.
Maytik: Gracias a los Apus, a la Yakumama y a los guardianes del agua en esta y todas las latitudes de la red de la vida. Invocamos que los conocimientos ancestrales del cuidado del agua sean colectivizados y resguardados por muchas generaciones más. Que reconozcamos nuestros cuerpos de agua y los cuidemos y protejamos. Que el agua sea sembrada y no espantada, que sea cuidada y no poseída, que sea cosechada y no extraída.
Arely: Agradecemos a Radio Savia y a todas las personas que hicieron posible la grabación de este episodio. A la Asociación Circuito Ecoturístico Lomas de Lúcumo de la comunidad Quebrada Verde en Pachacamac, especialmente a María Guillén; y en la Comunidad Espíritu Santo Antioquía, gracias al presidente Luis Sava Melo y al vicepresidente Humberto Huaringa Yanavila de la irrigación Lucumine. Este episodio también fue posible gracias al acompañamiento del yachachiq Gregorio Ríos y la co-creación entre Radio_APU y la Institución Educativa Nº 6023 Julio C Tello Rojas en Lurín.
Daniela: Este episodio fue grabado por Candy López Sotomayor y diseñado sonoramente por Maytik Avirama y Carlos Castañeda. El guión fue editado por Luz Estrello, Arely Amaut, Maytik Avirama y por mí, Daniela Fontaine. La producción musical es de Carlos Castañeda. La portada de este episodio fue realizada por mí, Daniela Fontaine, con asesoría gráfica de Sebastián Giraldo. En esta temporada contamos con la asesoría vocal de Gabriela Guraieb. Luz Estrello es la productora, Frida Chiu en el substack y la investigación, y Santiago Atehortua lleva la comunicación y las redes sociales. Gracias por escuchar y hasta muy pronto.
